viernes, 8 de mayo de 2009

Un millonario inocente, de Stephen Vizinczey

Interesante la novela de Stephen Vizinczey y a mi parecer, muy bien escrita. La historia relata la obsesión de un joven de 14 años, Mark Niven, por encontrar un tesoro que se supone está bajo las aguas de las Bahamas. La búsqueda de la increíble fortuna, procedente de expolios coloniales realizados en el Perú, sirve para contar un relato sobre el mundo en que vivimos los bien aposentados, sobre nuestra relación con el dinero y el amor y, para mi lo más impresionante, la capacidad que tenemos los humanos para argumentar de forma convincente que joder al prójimo es una cuestión de necesidad.

Algunos de los párrafos que he subrayado:

«Pero lo cierto es que él tenía pasión por aquel barco naufragado y nada estimula tanto la inteligencia como la pasión, ni impide con tanta eficacia su aplicación a consideraciones de sentido común. Y ésta es la causa por la cual los individuos más brillantes, los grandes expertos, e incluso los genios no son más sensatos en sus objetivos que los más perfectos imbéciles.»

«Stendhal, que condensó su vida en las iniciales de doce mujeres, dice en su tratado Sobre el amor que éste tiene poco que ver con la persona amada y mucho con la imaginación del enamorado. Nada hay tan seductor como nuestro propio pensamiento; la pasión que nos arrastra es sólo nuestra.»

«En realidad, cualesquiera que sean sus quejas, los jóvenes de clase media son las personas más libres del mundo, ellos pueden seguir sus inclinaciones, elegir amistades e ideas y cultivar sus propias locuras, mientras que los hijos de los ricos viven bajo un régimen totalitario cuya naturaleza depende del carácter del dictador. Cierto, los papeles se truecan tan pronto como los hijos llegan a la mayoría de edad: entonces los ricos adquieren su libertad y los de clase media pierden la suya al convertirse en esclavos del salario. Los pobres, naturalmente, sufren la opresión de la penuria desde la cuna hasta la tumba.»

«El concepto femenino de la felicidad sufre el mismo destino de todos los conceptos femeninos: no interesa a los hombres.» Vizinczey cita a Montherlant. (Henry de Montherlant, 1896-1972, novelista y dramaturgo francés de origen catalán)

martes, 28 de abril de 2009

Cambio climático y cólera


Las consecuencias del cambio climático originadas por el calentamiento global son múltiples y variadas. Una de ellas es que el aumento de la temperatura facilita la expansión de enfermedades, sobre todo en áreas pobres y tropicales. Preocupan en especial a las autoridades sanitarias enfermedades como la malaria (cuyo vector es el mosquito Anopheles), el cólera (causado por una bacteria), el dengue (el vector es el mosquito Aedes aegypti) y la encefalitis provocada por las garrapatas, porque las cuatro pueden incrementarse y mucho en un ambiente más cálido.

Estos días ha salido en los medios los resultados de un estudio realizado por investigadores del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, que ha vinculado el aumento de los brotes de cólera en Zambia con el incremento de la temperatura causado por el cambio climático. El cólera es una enfermedad intestinal causada por la bacteria Vibrio cholerae. Provoca principalmente fuertes episodios de diarrea acuosa y si es grave, puede provocar la muerte en pocas horas por deshidratación. El cólera aparece asociado a la época de lluvias. Se contagia por vía fecal-oral, es decir cuando alguien entra en contacto con las heces de una persona infectada, a través del agua o los alimentos. Por ello, en la época de lluvias, si las heces están diseminadas sin control, acaban en el curso de los ríos y torrentes, donde la gente acude a beber o a coger agua para cocinar o lavarse.
Los investigadores, que realizaron el estudio en Lusaka (Zambia) entre 2003 y 2006, analizaron los datos de tres epidemias de cólera que se produjeron de manera consecutiva. Los resultados han mostrado que las variables climatológicas (lluvia y temperatura ambiental) tienen relación con el aumento de casos de cólera en el periodo epidémico y que un aumento de 1 ºC en la temperatura seis semanas antes del comienzo del brote explica el 5,2% del aumento de los casos de cólera durante una epidemia. «El cambio climático está afectando de manera clave en la dinámica y resurgimiento de las enfermedades infecciosas, en concreto al paludismo y al cólera. Países como Zimbabwe y Zambia viven este año una devastadora epidemia de cólera asociada a un proceso pandémico que afecta a gran parte del continente, y las hipótesis apuntan a que, posiblemente, el aumento de la temperatura global esté relacionado con el proceso», dice Miguel Ángel Luque, uno de los autores del estudio.

Seguimos usando las palabras con cautela extrema para relacionar cambio climático y cuialquier cosa. Posiblemente, todo apunta, los estudios realizados hasta hoy indican, hacen falta más estudios...etc. Pues hagánlos, porque cuando podamos ya por fin decir las cosas tal y como son, quizá las soluciones tardarán menos en ser implementadas.

lunes, 27 de abril de 2009

Dejad que los niños se aburran

A finales de 2007, el entomólogo Edward O. Wilson pasó por Barcelona a recoger su Premi Internacional Catalunya y en una de las entrevistas que concedió, explicó algo que me llamó mucho la atención. Según este interesantísimo personaje especialista en hormigas, hoy día los niños no tienen tiempo para aburrirse. «Seguramente, si siendo un chico no me hubiera sentido jamás aburrido, no me habría dado por observar las hormigas de mi jardín», afirmó.
Ahora, en El Periódico de Catalunya leo un artículo que hace referencia a un estudio realizado por el Instituto Superior de Estudios Psicológicos (ISEP), vinculado al Hospital Clínico de Barcelona, que argumenta que el aburrimiento impulsa la creatividad y autonomía de los más pequeños. La hiperactividad e hiperprogramación a las que se les somete en la actualidad causa un fenómeno denominado «la inteligencia anestesiada»: Se les anula la inteligencia porque no tienen nada en qué pensar porque ya todo está pensado. Les afecta la creatividad y pierden cierto grado de autonomía. Qué mal rollo. El tema me parece esencial y cuestiona además la cantidad y la calidad del tiempo que pasamos con nuestros hijos. Poca broma.

viernes, 24 de abril de 2009

AÑO POLAR INTERNACIONAL

El mes pasado finalizó el Año Polar Interna- cional (API) 2007-2008, un gran programa de investigación científica auspiciado por el Consejo Internacional para la Ciencia y la Organización Meteorológica Mundial (OMM) que se ha prolongado hasta marzo del presente año. El API, un proyecto coordinado e interdisciplinar, ha sido respaldado por 60 países y ha contado con la participación de miles de investigadores organizados en 228 equipos, entre los cuales se hallan 19 de nacionalidad española. Es el tema central del Gran Angular de la edición española de  National Geographic de mayo.

viernes, 17 de abril de 2009

Felicidades, Andoni

Al fotógrafo Andoni Canela le han dado el Premio Godó de Fotoperiodismo 2009. Andoni colabora desde hace años para la revista en la que yo trabajo, National Geographic, y hemos viajado juntos bastantes veces. Me encanta que le hayan dado el premio, porque se lo merece 100%. El galardón reconoce su trabajo fotográfico del lobo pero Andoni lleva más de 20 años observando a los bichos en libertad. Lo mejor de él es que disfruta muchísimo con lo que hace, de hecho no me lo imagino haciendo otra cosa. Es un bicho más, libre, silvestre y gran compañero de viaje. Felicidades, socio! Por ti y por todos los bichos que hemos visto juntos.
La noticia aquí.

miércoles, 15 de abril de 2009

Checkpoint, de Nicholson Baker

Estos días de vacaciones he descubierto al escritor Nicholson Baker, del que nada sabía. He leído su libro Checkpoint, publicado en 2004, y me ha gustado mucho. Cuenta la historia de dos antiguos amigos, Jay y Ben, que se reúnen en un hotel a requerimiento del primero. Ben piensa que, de nuevo, Jay tiene problemas familiares o quizá una depresión. Lo que no se espera es que su amigo lo cita para contarle que quiere asesinar al presidente de los Estados Unidos, George “little” Bush. «Creo que ya es hora de extirpar este puto forúnculo», dice así, como quien no quiere la cosa. El libro narra la reunión entre los dos amigos, un estira y afloja entre Ben, que intenta convencer a Jay de que desista del magnicidio y Jay, el cual se empeña en persuadir a Ben de la necesidad de cargarse al (ya por suerte) ex presidente. En el entretanto, se cuentan cosas interesantísimas de la historia reciente de los USA, y en especial de los miembros del gobierno Bush y su forma de hacer política. De las vinculaciones de Cheney y familia con negocios de armas y energía. Los chollos en Irak, etc. Cosas que ya sabemos y que, al menos a mí, me sorprende aún comprobar que son tan ciertas. No por que no crea que las personas con poder son capaces de tamañas acciones, si no por la impunidad con la que estos personajes manejan la historia, la vida y la muerte de las personas. No es sólo que luego eludan a la justicia y no les pase nada. Además, cuando se van, lo hacen por la puerta grande, porque la justicia también los elude a ellos. Un buen libro, y muy distraído, en mi opinión.

viernes, 27 de marzo de 2009

El Papa y la ciencia


Ha salido en todas partes: el líder de la comunidad internacional católica, Joseph Ratzinger alias Benedicto XVI , se quedó tan ancho bajo la sotana tras visitar África y desaconsejar el uso de los preservativos. El tipo tuvo las agallas de proclamar, en Camerún y Angola, donde el 7 y el 4% de la población tiene el virus del SIDA, (un 22,5 millones de subsaharianos padecen la enfermedad, es decir el 68% del total, según la OMS), que el virus VIH no sólo no se puede evitar con los preservativos si no que aumenta el problema. «La única vía eficaz para luchar contra la epidemia es la humanización de la sexualidad», dijo. ¿Mande?, ¿lo cualo? En fin. Me alegra que a raíz de tan penoso episodio papal, uno más de los muchos que acumulan los hombres que ostentan tamaño cargo, la revista de referencia en el mundo de la medicina, The Lancet, haya criticado duramente a Ratzinger, y no es la primera vez. En la editorial de hoy, 27 de marzo, se han centrado en tachar de atroces las declaraciones del susodicho y lo acusan de ir contra las evidencias científicas en lo relativo al uso de los preservativos. En otras editoriales explican que el pasado mes de junio el Papa dió una charla a los obispos de Botswana, Lesotho, Namibia, Sudáfrica y Swazilandia y les dijo que la única manera de no pillar el SIDA era siguiendo las doctrinas del Iglesia católica. El papa necesita realmente información médica de calidad y controlar a sus portavoces, dijeron entonces. Se referían al cardinal colombiano Alfonso López Trujillo, ya traspasado a la vera del Señor, que argumentó en 2006 que el virus era 450 veces más pequeño que un espermatozoide y que podía pasar a través del condón. «Que beeeeeestia», que diría Tortell Poltrona.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Muséum Nationalle d'Histoire Naturelle du Paris


Este fin de semana pasado estuve en París (printemps total) y visité el Museo de Historia Natural de la capital francesa, uno de los más antiguos de Europa, que empezó a gestarse, según se cuenta en su web, en 1635 con la construcción de un jardín medicinal para Luís XIII, quien quiso que el espacio fuera usado también para estudiar e investigar. A partir de 1718, el conde de Buffon, Georges Louis Leclerc, impulsó las primeras colecciones de historia natural. El jardín medicinal pasó a llamarse Jardín del Rey, dobló su superficie y aunó unas 6.000 especies de plantas. En 1739 el lugar ya se denominó Museo de Historia Natural. Años después impartirían clases en él catedráticos de hasta 12 disciplinas, entre ellos Jean-Baptiste Lamarck, que enseñaba entomología. Fue una época científica muy fructífera en la que, entre otras cosas, Darwin gestó su origen de las especies, Becquerel descubrió al radioactividad y Mendel inició sus estudios genéticos. En 1889, se inauguró la galería de Zoología al mismo tiempo que la Torre Eiffel. Tras ella,  se crearon las galerías destinadas a la paleontología, la anatomía comparada y la antropología. La expansión colonial abrió las puertas a la historia natural y las colecciones no dejaron de crecer. Después de la guerra y la descolonización, el museo empezó a renovarse, estética y conceptualmente. En 1994, la galería de Zoología pasó a ser la galería de la Evolución (en la foto). En ella se exhiben un total de 7.000 especímenes, de los cuales 3.000 están en la nave central. Pedazo museo, bien sûr.

En honor a Galileo


Hace 400 años, el astrónomo italiano Galileo (1564-1642) hizo sus primeras observaciones estelares con un primitivo telescopio y pudo reubicar el orden establecido del universo más cercano: la Tierra no era el centro del cosmos, si no que giraba alrededor del Sol, formando parte de un sistema planetario. Los fundamentalistas religiosos pensaron que esa idea no era lo suficientemente gloriosa para ellos, seres humanos concebidos por el Altísimo a su imagen y semejanza. La Tierra, hogar del Hombre, debía ser algo MÁS que cualquier otro planeta habido y por haber. Ensalzando a Aristóteles y su geocentrismo (hay que recordar que el sabio griego había hecho sus cábalas sobre el cosmos seis siglos atrás) y acusándolo de hereje, Galileo, un hombre del renacimiento contemporáneo de Shakespeare, amante de la ciencia y del pensamiento, fue condenado en 1633 a condena perpetua aunque gracias a sus amistades y sobre todo a su abjuración, el castigo fue conmutado por un periodo de encierro en su propio hogar. En 1642, el mensajero de las estrellas (por su obra Sidereus nuncius) murió ciego y aunque por lo que parece nunca pronunció el famoso Eppur si muove, resultó que sí, que la Tierra se movía y esa idea, en la línea de su predecesor, Nicolás Copérnico, abrió las puertas de la astronomía moderna. En honor a Galileo Galilei, este año 2009 es el Año Internacional de la Astronomía y en Florencia, el Palacio Strazzio alberga una gran exposición sobre el astrónomo titulada “Galileo: Imágenes del Universo desde la Antigüedad hasta el telescopio", desde este mes de marzo y hasta el 30 de agosto.

martes, 17 de marzo de 2009

Cohousing


Hace poco en La Contra de La Vanguardia Lluis Amiguet entrevistó a Enzo Manzoni, al que presenta como diseñador de redes de innovación social y pionero del cohousing. La palabra define un movimiento que promueve la creación de viviendas colaborativas, en las que todos los miembros de la comunidad tienen, además de su espacio privado, estancias comunes previamente ideadas y acordadas por todos sobre el plano: una cocina comunitaria, un jardín, una guardería, una piscina, una cancha de tenis, un mega garaje, una sala de cine... La idea me parece muy buena, hace ya tiempo que comentamos con algunos amigos lo mucho que mejoraría nuestra vida si tuviéramos la posibilidad de compartir sin perder nuestro espacio privado. Me parece estupendo que la idea tenga ya un vocablo que la defina y que sea empleado por expertos profesionales de lo más moderno que alejan, con inmenso alivio por mi parte, el significado del cohousing de lo que en su día fueron las comunas. «A nosotros nos guía el puro espíritu práctico y las ganas de vivir mejor con menos inversión», dice Manzoni, que está trabajando en un plan de cohousing en Milán para 3.000 interesados. El cohousing, añade, no conlleva una convivencia sacrificada al servicio de una ideología, si no que parte del principio de que las viviendas colaborativas permiten una forma de vida no sólo más económica, si no mucho más enriquecedora y divertida.
La idea original surgió en Dinamarca en los sesenta y fue popularizada en Estados Unidos por los arquitectos Kathryn McCamant y Charles Durrett en los años 80, que aún siguen en ello. Es estimulante y alentador pensar que hay alternativas a la forma de vivir actual regida por la frase de Gollum “es míooooo” en una sociedad en la que cada vez vivimos y estamos más solos.
En otros países este tipo de iniciativa está ya muy instaurado. En nuestro país creo que todavía parece una idea demasiado innovadora. En mi opinión es una concepción de la vida mucho más seductora y deseo que prospere.

jueves, 12 de marzo de 2009

Per fi, primavera

Ahir vaig veure la primera oreneta de l’any. Per fi ha arribat la primavera! Què millor per celebrar-ho que passejar pels aigüamolls de l’Empordà, oi? Des de l’agüait vem estar veient ànecs coll verd, roncaires, agrons, bernats pescaires (fins a 15, en filera i despentinats), fotges, xarxets, batallaires, arpelles, agrons, mosquiters, un cigne, un munt de cigonyes emparellades i al niu... i moltes orenetes. Un passeig de luxe sota una llum que ens va fer sentir .... UAU! Jordi et Martin...je vous aime, mes amies... encara que no parli francés. Merci beaucoup. (Martí, posarem alguna de les teves fotos ici?)

martes, 10 de marzo de 2009

Conservación y conflictos bélicos


En la sección Gran Angular de la revista National Geographic de este mes de marzo hemos publicado un artículo sobre el Parque Nacional de Garamba, situado en el nordeste de la República Democrática del Congo y dirigido por el biólogo español Luís Arranz desde enero de 2008. Su labor es recuperar esta inmensa área protegida de unos 12.500 km2 (entre parque y preparque), constituida predominantemente por sabana abierta y bosques de galería, que ha estado abandonada durante decenios a causa de la guerra en un país instalado de forma permanente en un sinfín de conflictos bélicos.
La labor de Arranz incluye tareas muy alejadas de la biología, como hacer frente a los cazadores furtivos y protegerse de las incursiones de miembros del LRA, el Ejército de Resistencia del Señor, la guerrilla ugandesa que tiene facciones ocultas en el parque y que está siendo perseguida tanto por el gobierno de Uganda como por el congoleño.

Luís Arranz


Conocí a Luís en el año 2000 en Oviedo, cuando National Geographic obtuvo el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. Acudió a la capital asturiana acompañando a dos “stars” de la Sociedad: el fotógrafo Nick Nichols y el biólogo Michael Fay, los cuales habían estado realizando un reportaje en el parque nacional de Zakouma, en el Chad, donde Arranz trabajaba entonces como director. Tras compartir con él una cena a la que asistieron comensales de lo más interesante, empezamos a gestar un artículo (Destino Chad, un biólogo español en Zakouma, marzo 2007) para explicar el trabajo de Luís en esas tierras africanas donde la biodiversidad está siendo diezmada por los cazadores furtivos y donde, por lo tanto, es necesario ir armado para poder repeler sus ataques. Durante sus años como director Arranz contó varios muertos entre sus guardas y por supuesto, también entre los furtivos los cuales –poca broma–se cargaron, entre 2004 y 2005,  a unos 4.000 elefantes, jugándose la vida por cuatro chavos y total, ¿para qué? Para que el marfil acabe adornando la casa de algún humano ostentoso e inmoral.
Volví a coincidir con Luís en el congreso de la Unión Internacional para la Naturaleza (UICN) que se hizo en Barcelona el pasado mes de octubre y allí empezamos a plantear el artículo sobre Garamba, donde trabaja desde enero de 2008. Aquí, además del problema del furtivismo, Arranz lidia con los guerrilleros de la LRA, los cuales, en diciembre del año pasado, atacaron las aldeas colindantes y secuestraron a más de 200 niños para convertirlos en soldados. Hace un par de meses, me contó por mail que un grupo de guardas había sido objeto de una emboscada y varios habían perdido la vida. También me explicó que uno de los niños secuestrados había conseguido escapar y que llegó al parque hecho polvo, contando unas lindezas que no quise ni imaginar.
Luís Arranz es un tipo tranquilo que habla pausadamente y que ha conseguido que la violencia que tiene a su alrededor no se le haya traducido en amargura. Es un hombre sencillo, modesto y amable. Un hombre que construye. Y lo admiro sinceramente, pero no como cuando se admira a alguien a quien se desea emular. Lo admiro precisamente porque hace un trabajo que yo no haría ni harta de vino. Porque gracias a personas como él las grandes reservas de biodiversidad de África siguen existiendo, aunque a duras y árduas penas. Y a él parece que sigue valiéndole la pena.

miércoles, 4 de marzo de 2009

(El) sexo (es) duro





Los del Aquàrium de Barcelona avisan, como cada año por estas fechas, de que ya podemos asistir al espectáculo de las sepias (Sepia officinalis) reproduciéndose. La primavera está al caer, y con ella, el afán reproductor de muchas especies. Algunas se lo toman realmente a pecho, como es el caso de este voraz cefalópodo que, alcanzada la madurez sexual, cuando tiene entre uno y dos años de edad, se lo juega todo a una temporada. La sepia se reproduce una vez en la vida y cuando lo hace, copula con cualquier ejemplar del sexo contrario que se le cruce por delante, tantas veces como sea posible y hasta morir por extenuación. Ahora, en el Mediterráneo, los machos, que pueden medir hasta 45 cm de largo sin contar los tentáculos, andan subiendo hacia la superficie, donde los más fuertes, los que se erigen victoriosos de las peleas con sus congéneres, cortejarán a las hembras engalanados con sus colores más llamativos: rosados por la parte inferior y con rayas tipo cebra en el dorso. Tras seducirlas con sus tentáculos, la pareja se colocará frente a frente y permanecerá abrazada unos minutos durante los cuales el macho introducirá su brazo copulador en el cuerpo de la hembra para liberar la cápsula seminal. Al poco tiempo ella pondrá unos 500 huevos en forma de racimo y los rociará con tinta para que, al ser más oscuros, pasen más inadvertidos. Al cabo de unos dos meses, dependiendo de la temperatura del agua, eclosionarán y nacerán diminutas sepias de unos 50 mm de longitud.
Es difícil no caer en la tentación de extrapolar y comparar sus costumbres a las de los humanos, muchos de los cuales, en especial los ejemplares machos, deben pensar con regocijo lo súperguay que debe ser follar hasta morir. En fin; yo, que debo ser bastante sosa, no lo veo para nada de esta manera. Para todos bichos en general el tema sexual-reproductivo resulta una fuente de estrés tremenda. Y para muchos humanos desde luego también, digamos las cosas como son. Encima, nosotros el estrés lo podemos multiplicar por tres. El sexual por una parte, el reproductivo por otro y el sentimental para acabarlo de completar . Jopé, eso sí que es guay...

martes, 3 de marzo de 2009

Pensando en las puertas del Infierno









Ése era originalmente el lugar donde Auguste Rodin imaginó a su pensador cavilando: en las puertas del infierno de la Divina Comedia de Dante. El escultor francés (1840-1917) creó su archifamosa figura de bronce en 1880 y la versión original medía tan sólo 71,5 cm de altura. Hoy existen unas 12 réplicas repartidas por el mundo, de diferentes tamaños. La que ví y fotografié el otro día en el paseo del Prado de Madrid, frente al CaixaFórum, es inmensa. Ha venido a la capital en compañía de otras seis esculturas de monsieur Rodin que estarán dispersas por la capital del reino hasta el 22 de marzo. Cómo cambian los tiempos, debe pensar este bello ejemplar del sexo masculino. Si en 1906 el pensador se erigió frente al Panteón de París como símbolo socialista en una época de crisis política y social, hoy este hombre macizo sigue cavilando en otra época convulsa, aunque de signo diferente. Lo que más le impresiona al pensador, creo, es que en lugar de meditar frente al Panteón, donde yacen los cuerpos de Voltaire, Rousseau, Víctor Hugo, Émile Zola, Marie Curie, Luis Braille y Jean Monnet lo hace ante una antigua central eléctrica reconvertida en un  centro de arte sufragado por una financiera. Muy bonito, eso sí. Mais n'est-ce pas le même.

lunes, 2 de marzo de 2009

Inquietante Bacon




















El otro día fui a ver los cuadros de Francis Bacon que están expuestos en una de las estancias del Museo del Prado, en Madrid. En una sala contigua se puede ver en proyección contínua una interesante entrevista televisada que el crítico de arte David Sylvester le hizo a Bacon a finales de los sesenta para la BBC. Bacon dice sentirse en un permanente estado de desasosiego. Yo también, Francis. Y tras ver tus cuadros, ni te explico... Pero que sepas que, desde mi ignorancia, me gustaron (desasosegadamente).

lunes, 16 de febrero de 2009

Tristeza necesaria

Tal y como escribe Jessica Marshall en New Scientist, es posible que la tristeza sea una emoción necesaria. Varios expertos aluden a ella como motor de la evolución humana. Según los sociólogos norteamericanos Allan Hortwitz y Jerome Wakefield, la tristeza nos ayuda a aprender de nuestros errores. Nos hace detenernos para cavilar sobre nuestra conducta habitual y focalizar en algo distinto durante un tiempo. Horwitz, autor de un libro titulado The Loss of sadness, reclama el papel de esta emoción catalogada como negativa y critica que en la actualidad (se refiere, claro, a la parte de la humanidad que tiene posibilidad de argumentar sobre ella) exista la imperativa búsqueda del éxito en todos los órdenes de la vida además de una creciente intolerancia a los sentimientos tristes, lo que provoca que la gente se sienta obligada a sentirse feliz todo el tiempo. Opina que la tristeza, al igual que la felicidad, es un complejo estado cognitivo-afectivo y que necesitamos de ambas para poder guiarnos en la vida, y saber lo que (nos) es bueno y lo que (nos) es malo. Parece que hoy día es frecuente que personas que están “normalmente tristes” sean clasificadas como víctimas de un “desorden de depresión”. Quizá por ello, según comenta el periodista Fernando Eichenberg en un interesante artículo, en 1996 el Valium era el medicamento más prescrito en los EEUU, y en 1994 el famoso Prozac se convirtió en el segundo medicamento más vendido del planeta. Entre 1996 y 2001 el número de consumidores de antidepresivos se duplicó y a principios de este siglo, la industria farmacéutica invierte cerca de 2.000 millones de dólares anuales en publicitar medicamentos de este tipo. La OMS estima que para el 2020 la depresión se convertirá en la segunda enfermedad en importancia causante de incapacidades, sobre lo que Horwitz opina que es una proyección exagerada e influenciada por las actuales distorsiones del diagnóstico de depresión.
Hace más de 2000 años, ya Hipócrates y Aristóteles hacía distinción entre “desorden de tristeza sin causa” y “tristeza normal con causa”.
Todo esto me tranquiliza ahora que sé que soy fruto de una “tristeza normal con causa”. Harta de este largo invierno, húmedo y triste, en plena crisis (que en chino combina el significado de peligro y oportunidad), sé que llegará la primavera. Y si no, a esperar el verano.
Aprovechando que el 12 de febrero se cumplía el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin, la editorial Laetoli ha reeditado en castellano la autobiografía del autor del Origen de las Especies, pero esta vez enterita, sin censuras, e incluyendo en negrita los fragmentos que fueron suprimidos. También la publica en catalán la Universitat de València, como excelente complemento a su extraordinaria publicación de divulgación científica Mètode.
Y es que resulta que la primera autobiografía que fue publicada en 1877, había sido mutilada (así lo ponen en algunos medios) por su esposa Emma Wedgwood y el tercer hijo de ambos, Francis. Aunque parece que éste era partidario de publicarla tal cual la escribió su padre, finalmente optó por someterse a la voluntad de su madre, muy religiosa, que era de la opinión que la autobiografía de su marido “estaba escrita con demasiada libertad”. Se calcula que se cargaron un 17% del libro, básicamente para no dar a conocer las profundas dudas religiosas que Charles Darwin albergó en su interior desde que se embarcó en el Beagle y que le acompañaron durante toda su vida, llegando al momento cumbre cuando su hija Annie de 10 años murió de tuberculosis. En esos días aciagos, Darwin escribió unas cartas profundamente tristes que su esposa Emma guardó en la caja de recuerdos de la niña. Hace 10 años, las cartas fueron recuperadas por el tataranieto del naturalista, Randal Keynes, y dieron como fruto un libro, La caja de Annie, que se centra en esa lucha interior que tuvo Charles Darwin en una época en la que no ser profundamente creyente equivalía a ser, como mínimo, un marginado social. Uno de los fragmentos que no pasaron el sedal de la señora Wedgwood fue este: «Nunca se me ocurrió pensar lo ilógico que era decir que creía en algo que no podía entender y que, de hecho, es ininteligible. Podría haber dicho con total verdad que no tenía deseos de discutir ningún dogma; pero nunca fui tan necio como para sentir y decir: Credo, quia incredibile [creo porque es increíble] . Más tarde, sus pensamientos ya fueron más contundentes.«Me cuesta entender cómo alguien puede creer que el cristianismo es cierto, ya que está claramente escrito que los hombres que no creen –y esto incluiría a mi padre, a mi hermano y a muchos de mis mejores amigos – recibirán un castigo eterno. Y esta es una doctrina detestable».
Esta autobiografía no censurada que incluye los pasajes que según Mrs Wedgwood nunca debieron de haberse publicado, llega a nuestras manos gracias a la iniciativa de la nieta de Darwin, Nora Barlow, que en 1958 decidió entregar la versión íntegra de la autobiografía de su abuelo porque, según sus palabras incluidas en la introducción «las grandes figuras han de mostrarse en sus verdaderas posiciones y es necesario escucharlas con sus propias palabras, liberadas del crecimiento póstumo de dogmas posteriores».

miércoles, 11 de febrero de 2009

Todo permanece

Tengo dolor de cabeza. Dejo un momento el ordena-
dor para irme a tomar un ibuprofeno. Cuando regreso, me ha llegado por correo electrónico una nota de prensa titulada: «Logran eliminar con ultrasonidos el ibuprofeno de las aguas contaminadas». Suelto una exclamación malsonante y me pongo a leer. Resulta que un equipo de científicos, en el que han participado investigadores del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Barcelona, han creado un sistema para eliminar el ibuprofeno de las aguas de las depuradoras para evitar así que el contaminante farmacéutico llegue a ríos, lagos y mares. Y es que el problema, por decirlo de algún modo, tiene mucho desperdicio. Como ustedes ya habrán pensado alguna que otra vez, todo lo que ingerimos vuelve al medio, ya saben aquello que también es aplicable a la energía: la materia jamás desaparece, sólo se transforma. Así, además de los contaminantes que generamos a través de los procesos productivos, están los que vertemos al medio una vez nuestro cuerpo se deshace de ellos. Y no sólo nosotros, también los animales que criamos para alimentarnos. Liberamos así un sinfín de productos farmacéuticos o sus formas metabolizadas que llegan al entorno mediante la excreción, ya sea doméstica, veterinaria u hospitalaria.
Hace años que los científicos se han dado cuenta de que los medicamentos están causando extraños efectos en las especies acuáticas. Las hormonas femeninas contenidas en los anticonceptivos orales alteran genéticamente a las truchas. Los restos de antidepresivos parecen causar retraso en el desarrollo de los renacuajos. Los peces cambian de sexo a consecuencia de diferentes contaminantes. Los trazos de fragancias y perfumes intoxican al pez espada. Fabiola Méndez Arriaga, coautora del estudio, afirma que se trata de un problema sanitario a escala mundial para el que no hay todavía un marco legal definido. En fin... Tengo pis, pero casi que me espero.

Golpe de efecto zumbón




Hace unos días Bill Gates dió una conferen-
cia en Long Beach, Califor-
nia, durante la celebración del Technology, Entertainment, Design (TED) de este año, un evento que tiene como objetivo reunir a personalida-
des de los tres ámbitos (ya se pueden imaginar, a los top de los top) para intercambiar ideas interesantes. La participación del creador de Microsoft se centró para hablar de cómo una nueva forma de filantropía puede ayudar a cambiar el mundo en muchos sentidos. Para ello se centró en hablar sobre la malaria, causa en la que está profundamente implicado junto a su esposa Melinda. No es broma: Los Gates, con las donaciones hechas a través de su fundación (Bill&Melinda Gates Foundation), creada en el año 2000, han incrementado en un 80% los fondos mundiales destinados a combatir esta terrible enfermedad que causa millones de muertes al año, más de 3.000 personas al día, en especial niños menores de 5 años y mujeres embarazadas (con el sistema inmunitario debilitado por esa razón), el 90% de las cuales viven en el África subsahariana.

Gates, que es buen orador (pueden oír su conferencia aquí) cogió en un momento dado un pote de cristal que tenía sobre la mesa y lo destapó al tiempo que decía que procedía a liberar un pequeño enjambre de mosquitos, transmisores de la malaria, porque no es justo, dijo, que sólo los pobres puedan tener esta experiencia. Gates aclaró enseguida que los mosquitos que había soltado eran inocuos, pero el golpe de efecto le sirvió para aparecer en todos los periódicos. La risa nerviosa del público ante tamaña broma sarcástica fue de lo más elocuente.

En mi jardín

Delicioso en invierno observar el saque que le dan a los comederos dispuestos para ellas en mi jardín distintas especies de aves, sobre todo herrerillos (1) y carboneros (2), que aunque son muy similares, presentan diferencias de color y tamaño. He colocado tres comederos distintos en los árboles, en los que he combinado avellanas, almendras y cacahuetes crudos; sin lugar a dudas, los cacahuetes ocupan el primer lugar en sus preferencias. Me llama la atención que, desde que localizan la fuente de alimento, una semana después más o menos de que yo coloque los comederos, pasan cada vez más tiempo revoleteando por aquí. Y marcando territorio. Lentamente y sin tregua, se apropian del lugar.
Los herrerillos y los carboneros se pelean y se expulsan los unos a los otros, mientras yo me pregunto porque no se reparten los comederos, colocados a cierta distancia. Si sólo hay una especie, suelen acudir en pareja y a veces también se discuten, pero más suavemente. En el suelo, frecuentemente hay un petirrojo (3) que, incapaz de agarrarse al comedero, espera las sobras que caen tras las acometidas que los otros realizan en las ramas. Este debe vigilar que ningún gato ronde cerca, porque del perro no tiene demasiado miedo. A veces, vienen también currucas capirotadas (4), son visitas breves al comedero que me alegran el día.

miércoles, 4 de febrero de 2009

La funcionalidad ante todo

Gracias a la magnífica colección de calaveras conservada en la cripta de la iglesia católica de Hallstatt, en los Alpes austríacos, un equipo de investigadores dirigido por Miquel Hernández de la Unidad de Antropología del
Departamento de Biologia Animal de la UB, ha podido llevar a cabo un estudio para determinar en qué medida se heredan las dimensiones del cráneo. La estructura morfológica de nuestros cráneos es el resultado de una fuerte integración entre los huesos, los músculos y el cerebro y parece que esa integración frena el potencial evolutivo. Aunque el estudio apunta a que el 30% de la variación total de la forma del cráneo es de origen genético, la integración podría actuar como una restrición de las fuerzas evolutivas. Mantener la misma forma, parece ser, es más facil y más operativo que lanzarse a un cambio, afirman satisfechos al haber dado con un "alijo" de cráneos extraordinariamente bien conservado y documentado.
Es increíble la enorme cantidad de colecciones de cráneos que hay en el mundo, ya sea en museos, en universidades, en las criptas de las iglesias o en las galerías subterráneas o catacumbas como las de París. En el caso de Hallstatt, el origen de estos cráneos, unos 700, responde a una tradición que se inició en el siglo XVII para homenajear a los antepasados y que terminó hace sólo 25 años. Las calaveras, ampliamente documentadas acerca de quien las lució en vida, están decoradas de disitinta forma dependiendo de si pertenecieron a hombres o mujeres y llevan el nombre de su propietario escrito en la frente. Decoro hasta la eternidad.

martes, 3 de febrero de 2009

Haberlos, haylos y a patadas











Entre el 8 y el 10 de marzo tendrá lugar en Nueva York la primera gran cumbre de negacionistas del cambio climático, que será liderada, nada más y nada menos, por el expresidente de nuestro país, véase el hombre del bigote menguante. Su iniciativa, por cierto, no ha sido respaldada por su partido, que ahora ya cuenta con su propio documento para la lucha contra este problema ambiental. La cuestión es que la inconmesurable sabiduría de este hombre sin parangón conducirá un evento que reunirá a más de 70 científicos, que debatirán más que nada si el cambio climático ha sido originado por la acción del hombre o no.
La cumbre, organizada por el Instituto Heartland de Chicago, será financiada por la petrolera ExxonMobil, que como ustedes saben es de lo más imparcial con el asunto del calentamiento global. El Instituto Heartland, que ha sido frecuentemente financiado por la petrolera, es una institución motivada también por otras lindas causas. Defienden, por ejemplo la sanidad y la enseñanza privada por encima de la pública, y piden la disminución de los impuestos sobre el tabaco. Y no es que la coincidencia de que un ex miembro de su junta directiva fuera a la vez un alto cargo de Philip Morris, otro donante importante de la organización, tenga por supuesto naaaaaada que ver.
En fin, la cosa pinta interesante. Algunos de los nombres en cartel de la cumbre piensan que el calentamiento global del planeta favorecerá el desarrollo de ciertas áreas del planeta. Vladimir Putin, otro sabio de nuestro tiempo, está de acuerdo. Ya dijo en su día que, si la temperatura en su país aumentaba, pues gastarían menos en abrigos, lo que desde luego es una razón de peso para aceptar que en otras partes la desertificación haga la vida de millones de personas aún más imposible de lo que ya es. Pero bueno, eso les pasará en especial a los pobres, que todo hay que decirlo, no hacen más que molestar y dificultar nuestro progreso.

Más: Público (noticia)

miércoles, 14 de enero de 2009

Agua virtual, de lo más real


El concepto de agua virtual fue acuñado en 1993 por John Anthony Allan para poder hablar del agua que se gasta en la producción de un bien o un servicio, lo que le valió el Premio del Agua Estocolmo 2008, equiparable al Nobel. A este científico de 71 años, ingeniero, británico e investigador del King's College de Londres, le preocupa y mucho que no se tenga en cuenta en los procesos de producción la cantidad de agua que se gasta. En base a su teoría, y tal como recoge el informe “Huellas de agua de las naciones” elaborado por la Unesco, evidencia datos alucinantes: para fabricar una hamburguesa de 150 gr, son necesarios 2.800 litros de agua. Un par de zapatos de piel de vacuno, consumen 8.000 litros durante si fabricación y una camiseta de algodón, 4.100. Incluso poner un huevo al mercado requiere un gasto de agua, 135 litros. Es decir, no consumimos agua sólo cuando bebemos, nos duchamos o ponemos la lavadora. También cuando comemos, nos vestimos o usamos un producto cualquiera. Esa información es muy útil para determinar la huella hídrica de determinado bien y para calibrar el impacto de las naciones y sus habitantes. Según la teoría del agua virtual y los datos de Allan, cada español consume 2.740 litros de agua diarios, y un estadounidense 7.000, la mayoría de los cuales han sido usados en los procesos de elaboración, empaquetamiento y transporte.
Estos datos deben servir para conocer el precio real de las cosas y en base a ello, actuar. Sólo así, con datos concretos, podremos afrontar la escasez de agua que, según la ONU, en 2020 afrontarán 250 millones de personas.

Larga vida a las marmotas

Ahora deben andar durmiendo. Como marmotas, claro. Agrupadas en colonias, calentitas y arrebujadas dentro de sus guaridas subterráneas, excavadas bajo la nívea capa que cubre hoy gran parte de los Pirineos. No es una mala idea, esto de la hibernación. En diciembre, publicamos en National Geographic un artículo sobre este simpático roedor y disfruté haciéndolo. Es raro, la verdad, poder hablar de una especie que, lejos de estar amenazada, está en plena expansión. Al contrario que la mayoría de los animales sobre los que me toca documentarme, la marmota triunfa. Desapareció de nuestro territorio hace miles de años, antes de la presencia del Homo sapiens en el planeta, y fue, se estima, por causas naturales. Sin embargo, a iniciativa de un naturalista y cazador francés, Marcel Couturier, se introdujeron ejemplares en los Pirineos franceses a mediados del siglo pasado, procedentes de los Alpes. ¿Por qué? Pues con la idea de que el águila real dejara de cepillarse a los sarrios, tan preciados por los cazadores, y se dedicara a depredar sobre las marmotas. Pocos años más tarde, una segunda reintroducción liberó marmotas con la idea de proporcionar al oso más alimento. Una serie de planes, hay que decirlo, que se llevaron a cabo un poco al tun tun, sin comprobar los efectos previos ni posteriores. Lo cierto es que las marmotas prosperaron a pesar de todos sus posibles predadores y, cual turista nórdico, muchas decidieron cruzar la frontera imaginaria en busca de tierras alpinas más soleadas. L’Espagne c’est mais benigne, se debieron decir.
La cuestión es que hoy parece que hay alrededor de unas 10.000 rondando por el territorio. Son muy fáciles de observar, y muy divertidas. Uno puede quedarse mirando fijamente a una marmota a los ojos que la tipa aguantará la mirada mientras no se rompa la distancia mínima que les resulta esencial. Yo las pude ver hasta hartarme en los alrededores de Formigal y fue muy entretenido. Espero que paseen sus pesadas posaderas por el paisaje alpino durante mucho tiempo.