En La Contra de hoy, que les recomiendo leer, el psicólogo Kenneth Nowack, experto en inteligencia emocional, habla entre otras cosas de la oxitocina como clave para la confianza y la colaboración con los demás. El otro día escribí aquí sobre el estudio realizado por Paul J. Zak al que Nowack hace referencia y vuelve a sorprenderme el poder de las hormonas. Mientras busco en Google algunos datos más sobre esta sustancia maravillosa que las mujeres segregamos en mayor cantidad que los hombres (oxitocina versus testosterona), me aparece a la derecha un enlace con la web de Liquid Trust Spray. Resulta que el laboratorio Vero Labs de Nueva York, dedicado a desarrollar productos que fomentan y mejoran las relaciones interpersonales, ha comercializado ya un spray de oxitocina, el Liquid Trust. Si nos lo ponemos por la mañana para ir a trabajar y luego por la tarde antes de salir a socializar, notaremos, dicen, como la gente de repente deposita un alto grado de confianza en nosotros, con el resultado de un alto nivel de éxito social. En el portal, una mujer dibujada explica con voz aterciopelada las maravillas del producto, y algunos de los testimonios aseguran sentir, tras ponérselo, una "euforia extraña". En fin, lo que muchos lográbamos hasta ahora con otro tipo de sustancias, parece que estará a nuestro alcance en formato spray. Si es cierto que funciona, compremos ya un montón de ellos pues seguro que en breve lo declararán ilegal. ¿Todos contentos y con la autoconfianza a tope? ¡Qué peligro! , pensarán algunos.
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viernes, 25 de septiembre de 2009
Trust in a bottle
En La Contra de hoy, que les recomiendo leer, el psicólogo Kenneth Nowack, experto en inteligencia emocional, habla entre otras cosas de la oxitocina como clave para la confianza y la colaboración con los demás. El otro día escribí aquí sobre el estudio realizado por Paul J. Zak al que Nowack hace referencia y vuelve a sorprenderme el poder de las hormonas. Mientras busco en Google algunos datos más sobre esta sustancia maravillosa que las mujeres segregamos en mayor cantidad que los hombres (oxitocina versus testosterona), me aparece a la derecha un enlace con la web de Liquid Trust Spray. Resulta que el laboratorio Vero Labs de Nueva York, dedicado a desarrollar productos que fomentan y mejoran las relaciones interpersonales, ha comercializado ya un spray de oxitocina, el Liquid Trust. Si nos lo ponemos por la mañana para ir a trabajar y luego por la tarde antes de salir a socializar, notaremos, dicen, como la gente de repente deposita un alto grado de confianza en nosotros, con el resultado de un alto nivel de éxito social. En el portal, una mujer dibujada explica con voz aterciopelada las maravillas del producto, y algunos de los testimonios aseguran sentir, tras ponérselo, una "euforia extraña". En fin, lo que muchos lográbamos hasta ahora con otro tipo de sustancias, parece que estará a nuestro alcance en formato spray. Si es cierto que funciona, compremos ya un montón de ellos pues seguro que en breve lo declararán ilegal. ¿Todos contentos y con la autoconfianza a tope? ¡Qué peligro! , pensarán algunos.
miércoles, 2 de septiembre de 2009
Oxitocíname
La oxitocina fue aislada por primera vez por el científico Vincent Vigneaud en 1953 junto con otra hormona similar, la vasopresina, en 1953, lo que le llevó a ganar el premio Nobel de química en 1955. Esta sustancia segregada por células especializadas actúa como mensajero químico y tiene un papel relevante en nuestra propensión a amar y a confiar en los demás. Hace pocos años, Paul J. Zak, profesor de economía y fundador del Center for Neuroeconomics Studies en la Claremont Graduate University, publicó en Science y en PLOs un artículo que revela que la susodicha hormona es puntal para mejorar nuestros vínculos interpersonales así como las relaciones en los negocios y a nivel político. Este experto en macroeconomía alega que la confianza es un sentimiento básico en las sociedades humanas, indispensable en la amistad, en el amor, en la familia y que juega un papel clave en los intercambios económicos y políticos. La confianza contribuye al éxito económico, político y social y la oxitocina, dice, es el pegamento de la sociedad, tan simple y tan complejo. Para avalar su teoría, Zak y su equipo experimentaron con 68 hombres jóvenes y no probaron con mujeres para evitar posibles efectos en el ciclo menstrual o incluso abortos espontáneos. Les administraron vía spray nasal oxitocina a 34 de ellos y placebo a los tantos restantes y comprobaron que en un 80%, los felices inhaladores de oxitocina verdadera manifestaron mayores dosis de confianza en el mundo mundial.La oxitocina tiene acciones interesantes en el cerebro. Genera excitación sexual, favorece el establecimiento de lazos afectivos, aumenta la confianza y reduce el miedo social, aumenta la generosidad y la empatía. Su efecto en la confianza no es debido a un incremento en la predisposición general a afrontar riesgos, afirma Zak. Lo que ocurre es que afecta a la buena disposición individual para aceptar riesgos sociales derivados de las interacciones interpersonales.
Las personas que se sienten enamoradas presentan concentraciones más altas de oxitocina. Cuando esta sustancia se combina con otras como la feniletilamina, la serotonina y la dopamina, el embelesamiento y la pasión sexual alcanzan límites insospechados. Sin embargo, las relaciones entre los elementos de la Tabla periódica pueden ser de lo más inestable y lo que ayer fueron moléculas en perfecta sincronía, pasado mañana podrían ser reacciones peligrosamente explosivas. Cierto es que quien no arriesga no gana; si alguien siente que la oxitocina lo subyuga avasalladoramente lo mejor es que no dude en tirarse a la piscina. Aunque estaría bien tener un botecito del spray de Zak a mano, just in case.
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