martes, 29 de septiembre de 2009

You turn me on

Esta rana arborícola cubana (Osteopilus septentrionalis) debía estar imaginando una apetitosa luciérnaga cuando se zampó una de las lucecitas que adornaba el jardín de James Snyder, autor de esta imagen que fue elegida la mejor entre las recibidas en National Geographic el pasado mes de agosto. Snyder  supuso al principio que la audaz rana estaba muerta, pero se equivocó. Tras hacerle la foto, Snyder tiró cuidadosamente del cable y la pequeña bombilla salió intacta del estómago de la rana, sin ningún perjuicio para ninguna de las dos. Cuentan que tras el incidente la rana optó por la dieta vegetariana. Pero no le duró mucho la racha. En cuanto se le pasó el susto, recordó la estupenda sensación de estar iluminada por dentro y se convirtió en perpetua reincidente. 

sábado, 26 de septiembre de 2009

Batman, you can!

Paso unos días en Barcelona, y me quedo a dormir cerca de la Sagrada Familia, un barrio en el que viví hace años y que frecuento con regularidad. Veo el archifamoso templo de Gaudí desde la ventana, rodeado de gigantescas grúas y andamios, la misma estampa que observaba cuando era vecina de este distrito de l'Eixample Dreta, hace más de quince años. A mí, sinceramente, nunca me ha gustado la Sagrada Familia. Pero no sé si es porque la encuentro tétrica y triste o porque el ambiente que se ha generado a su alrededor es un auténtico coñazo. Pasear por los aledaños de una de las iglesias monumentales más visitadas del mundo es un suplicio. Con todos los rebaños de turistas detenidos a todas horas frente a las torres sacando fotos, los chiringuitos de souvenirs y la troupe de mujeres del este que han hecho de la mendicidad su forma de vida, me entran ganas de esquivar cómo sea el monumento, pero es imposible cuando se intenta salir de la boca del metro. Llego a casa, anhelando un poquito de tranquilidad, y al cabo de unos minutos suena el carrillón electrónico que me deleita, un montón de veces al día, con las notas del Rosa d'Abril, La Moreneta, Rossinyol que vas a França o El ball de la Civada. Qué guay.
Sin embargo, desde que sé que Batman ha llegado a Barcelona, tengo esperanzas de que este sinvivir llegue pronto a su fin. Por lo que cuentan, el Hombre Murciélago anda instalado en una de las torres del templo expiatorio, sin duda preparando un plan de ataque para los que pensamos que sólo un superhéroe podrá resolver esta situación. Por favor, Batman, haz algo: Llévate a toda esta peña de aquí, y ya de paso, al carrillón y a Subirachs, si no es pedir demasiado.¡Sí, tu puedes!

viernes, 25 de septiembre de 2009

Trust in a bottle

En La Contra de hoy, que les recomiendo leer, el psicólogo Kenneth Nowack, experto en inteligencia emocional, habla entre otras cosas de la oxitocina como clave para la confianza y la colaboración con los demás. El otro día escribí aquí sobre el estudio realizado por Paul J. Zak al que Nowack hace referencia y vuelve a sorprenderme el poder de las hormonas. Mientras busco en Google algunos datos más sobre esta sustancia maravillosa que las mujeres segregamos en mayor cantidad que los hombres (oxitocina versus testosterona), me aparece a la derecha un enlace con la web de Liquid Trust Spray. Resulta que el laboratorio Vero Labs de Nueva York, dedicado a desarrollar productos que fomentan y mejoran las relaciones interpersonales, ha comercializado ya un spray de oxitocina, el Liquid Trust. Si nos lo ponemos por la mañana para ir a trabajar y luego por la tarde antes de salir a socializar, notaremos, dicen, como la gente de repente deposita un alto grado de confianza en nosotros, con el resultado de un alto nivel de éxito social. En el portal, una mujer dibujada explica con voz aterciopelada las maravillas del producto, y algunos de los testimonios aseguran sentir, tras ponérselo, una "euforia extraña". En fin, lo que muchos lográbamos hasta ahora con otro tipo de sustancias, parece que estará a nuestro alcance en formato spray. Si es cierto que funciona, compremos ya un montón de ellos pues seguro que en breve lo declararán ilegal. ¿Todos contentos y con la autoconfianza a tope? ¡Qué peligro! , pensarán algunos.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Insecto hoja











Esta es la foto del día de ayer según National Geographic Magazine. Un insecto hoja de la especie Phillium giganteum, originario de Malasia, delata su identidad únicamente por sus ojos y antenas. Mimetismo y camuflaje casi total.

En algún lugar allí fuera

Esta panorámica del centro de la Vía Láctea se ha realizado desde un telescopio aficionado en el Observatorio Europeo Austral, al norte de Chile. Son 1.200 imágenes unidas obtenidas tras 200 horas de exposición a lo largo de 29 noches por el fotógrafo y astrónomo francés Stéphane Guisard, que dirige el equipo de ingenieros del Very Large Telescope del observatorio. Entrando en la web del portal del Colegio Oficial de Físicos se accede a la imagen, y una vez en ella se puede hacer un zoom en la parte de nuestra galaxia que les parezca más sugerente. Es ideal para los días en que uno se siente en plan «to be or not to be». El vértigo que da el mogollón estelar en el que estamos inmersos... o cura o mata.

Sydney in red

Mientras que ayer, en la sede de la Asamblea General de las Naciones Unidas de Nueva York, el presidente de la ONU Ban Ki Mon ofrecía a 25 líderes mundiales una cena de trabajo para acercar posiciones en la lucha contra el cambio climático, en Sydney, Australia, se levantaban hoy envueltos en una tormenta de arena en forma de inmensa nube roja. La fuerte sequía que padecen las zonas interiores de este país ha favorecido que los vientos procedentes del desierto, que han superado los 100 kilómetros por hora, hayan levantado a su paso miles de toneladas de suelo fértil. Los habitantes de Sydney pensaron primero que estaban cercados por algún incendio forestal cercano. Todos recuerdan vívidamente los terribles incendios forestales acaecidos en febrero de este año en el estado de Victoria. Causaron la muerte de casi 200 personas, hirieron a otras 500, destrozaron dos millares de casas y arrasaron con 450.000 hectáreas de terreno. El origen se desconoce, pero se gestó un día en el que varias localidades sufrieron las temperaturas más altas de las que se tiene registro desde hace 150 años.

lunes, 21 de septiembre de 2009

Alucinando por un tubo


Cuando el viento solar, repleto de partículas cargadas, colisiona con la atmósfera terrestre inducido por el campo magnético, se forman las fabulosas auroras, boreales o australes, según en el hemisferio en que se generen. En el momento en que los protones y electrones procedentes del sol chocan con los átomos y moléculas de nitrógeno y oxígeno de la atmósfera, se da un incremento enorme de energía. Luego, al liberarse la sobrecarga, se originan esas luces fantásticas que vienen siendo observadas por científicos de todos los tiempos. Se ven sólo en los meses cercanos a los equinoccios porque es cuando las tormentas geomagnéticas son más frecuentes. El telescopio Hubble, cuando estaba en buena forma, logró captar también auroras en planetas como Júpiter y Saturno, dotados también de un potente campo magnético. La explicación fue planteada tras siglos de observación, hipótesis y teorías. Nunca fue fácil dar en el clavo a la primera. Este fin de semana, paseando por Ginebra, visité el Museo de la Historia de las Ciencias, un precioso edificio orientado hacia el lago Leman que alberga una interesante colección de instrumentos científicos algunos de los cuales cuentan con más de seis siglos de antigüedad. Me llamó la atención el simulador de auroras boreales que Auguste de la Rive presentó en el Observatorio de París en 1863. Combinando electricidad y magnetismo, logró reproducir el efecto luminoso en su máquina reproductora de auroras, de las que sólo existen tres ejemplares en todo el mundo. No atinó todavía a descifrar que el origen de las partículas eléctricas procedía del sol, pero por lo demás recreó a la perfección el fenómeno en su invento. Además del artefacto de de la Rive, hay muchos otros bártulos que vale la pena observar. Creaciones a mis ojos alucinantes que hombres fascinados por el conocimiento construyeron para iluminar el camino infinito hacia el saber científico.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Bombas de luz





















Aunque el océano cubre más del 70% de la superficie de la Tierra, se estima que sólo se conoce un 10% de la biodiversidad que contiene. La súper masa de agua salina alberga un inmenso mundo desconocido y los científicos que se sumergen en sus profundidades hallan a menudo organismos jamás vistos con anterioridad. Eso es lo que les pasó a un grupo de investigadores del Scripps Institution of Oceanography de San Diego, California cuando recolectando especies en el Pacífico a entre 1 y 4 kilómetros de profundidad descubrieron un grupo nuevo de gusanos de entre 1,7 y 9 centímetros de longitud cuya peculiaridad más relevante es su capacidad de arrojar a sus depredadores una especie de miniglobos que tras ser lanzados se vuelven intensamente brillantes durante un lapso de tiempo. Unos segundos preciosos que otorgan al «bombardero verde» tiempo suficiente para desaparecer en la oscuridad de las aguas.
Por el momento han sido descubiertas hasta siete especies de estos animales tan asombrosos. El primero, que ha sido descrito en Science recientemente, ha recibido el nombre de Swima bombiviridis. A Frank Schätzing, autor de la trepidante novela «El quinto día», protagonizada por un súperorganismo brillante surgido de las cotas abisales, seguro que le encantará.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Oxitocíname

La oxitocina fue aislada por primera vez por el científico Vincent Vigneaud en 1953 junto con otra hormona similar, la vasopresina, en 1953, lo que le llevó a ganar el premio Nobel de química en 1955. Esta sustancia segregada por células especializadas actúa como mensajero químico y tiene un papel relevante en nuestra propensión a amar y a confiar en los demás. Hace pocos años, Paul J. Zak, profesor de economía y fundador del Center for Neuroeconomics Studies en la Claremont Graduate University, publicó en Science y en PLOs un artículo que revela que la susodicha hormona es puntal para mejorar nuestros vínculos interpersonales así como las relaciones en los negocios y a nivel político. Este experto en macroeconomía alega que la confianza es un sentimiento básico en las sociedades humanas, indispensable en la amistad, en el amor, en la familia y que juega un papel clave en los intercambios económicos y políticos. La confianza contribuye al éxito económico, político y social y la oxitocina, dice, es el pegamento de la sociedad, tan simple y tan complejo. Para avalar su teoría, Zak y su equipo experimentaron con 68 hombres jóvenes y no probaron con mujeres para evitar posibles efectos en el ciclo menstrual o incluso abortos espontáneos. Les administraron vía spray nasal oxitocina a 34 de ellos y placebo a los tantos restantes y comprobaron que en un 80%, los felices inhaladores de oxitocina verdadera manifestaron mayores dosis de confianza en el mundo mundial.
La oxitocina tiene acciones interesantes en el cerebro. Genera excitación sexual, favorece el establecimiento de lazos afectivos, aumenta la confianza y reduce el miedo social, aumenta la generosidad y la empatía. Su efecto en la confianza no es debido a un incremento en la predisposición general a afrontar riesgos, afirma Zak. Lo que ocurre es que afecta a la buena disposición individual para aceptar riesgos sociales derivados de las interacciones interpersonales.
Las personas que se sienten enamoradas presentan concentraciones más altas de oxitocina. Cuando esta sustancia se combina con otras como la feniletilamina, la serotonina y la dopamina, el embelesamiento y la pasión sexual alcanzan límites insospechados. Sin embargo, las relaciones entre los elementos de la Tabla periódica pueden ser de lo más inestable y lo que ayer fueron moléculas en perfecta sincronía, pasado mañana podrían ser reacciones peligrosamente explosivas. Cierto es que quien no arriesga no gana; si alguien siente que la oxitocina lo subyuga avasalladoramente lo mejor es que no dude en tirarse a la piscina. Aunque estaría bien tener un botecito del spray de Zak a mano, just in case.

Resiliencia global

Según un artículo utilizado para el informe «Recursos mundiales. Las raíces de la resiliencia: aumentar la riqueza de los pobres», realizado por las Naciones Unidas, la capacidad de resiliencia de una sociedad parece estar estrechamente vinculada a la de los ecosistemas, en especial para las comunidades que dependen directamente de los recursos naturales para sobrevivir.

Me interesa el concepto resiliencia porque presupone un modelo de gestión a largo plazo integrador, que trata a todos los agentes como un todo y no como partes individuales. Me hace pensar mucho en la teoría Gaia de James Lovelock. Si aquél hablaba de la Tierra como un organismo desde el punto de vista de la ecología, parece que la posibilidad de aumentar la resiliencia “general” podría estar íntimamente conectada a un planteamiento económico que apuesta por empresas que, diseñadas adecuadamente, incrementarían la capacidad de comunidades y ecosistemas de afrontar las adversidades y los cambios sociales, ambientales y políticos y además salir fortalecidos de ellos. Como no podía ser de otra manera, la resiliencia social y ecológica tienen una relación de dependencia y, cuando una parte es menos vulnerable, la otra sale fortalecida. El artículo se refiere a una comunidad del norte de Vietnam cuyos manglares han sufrido grandes cambios debido a actividades agrícolas y acuícolas que fueron delegadas a manos privadas. Aunque los números auguraban ganancias superiores a las que se hubieran conseguido mediante la gestión comunal tradicional, los resultados redundaron en pérdida de la propiedad comunal, fragilidad y desestabilización de los ingresos de la comunidad local y daños directos en un ecosistema, el manglar, que sustenta una rica biodiversidad y protege el sistema costero. Los números “no cantan”, a veces se equivocan porque se constriñen a un plazo demasiado corto de miras. Y, ya lo vamos sabiendo, casi todo lo que sucede a escala global en el planeta Tierra presenta tal complejidad que no deberíamos permitir que los responsables de su gestión sean muchas veces meros contables ignorantes.

lunes, 24 de agosto de 2009

El discreto encanto de la vida conyugal

Me ha gustado mucho este libro de Douglas Kennedy. Narra la historia de una maestra llamada Hannah que vive en Maine, Estados Unidos, a finales de los años sesenta. Hannah, a pesar de intentar ser una mujer impecable desde un punto de vista ético y moral ve como toda su realidad se trastoca por un pequeño desliz que tuvo en el pasado. La ferocidad desatada del conservadurismo más visceral girará su vida del revés, externa e internamente. Inteligente, este escritor, de veras.

Adjunto un par de párrafos que no quiero olvidar.

«...intentaba matar el tiempo con una novela de Carol Shields que relataba la vida cotidiana de una mujer muy corriente, una vida con pocos momentos dramáticos, pero que Shields se las arreglaba para que parecieran extraordinarios. Era un tema que yo debatía a menudo con mis alumnos: que no podemos considerar nunca "ordinaria" la vida de nadie, que todas las existencias humanas son una novela con su propia narrativa irresistible. Aunque en apariencia parezca prosaica, el hecho es que cada vida individual está repleta de contradicciones y complejidades. Y por mucho que deseemos mantener las cosas simples y discretas, no podemos evitar colisionar con el conflicto. Es nuestro destino, porque el conflicto, el drama que creamos nosotros mismos, es una parte intrínseca de estar vivo. Es como la tragedia, nadie puede evitarla, por mucho que lo intente.»

«Pero ésa es la pregunta imponderable sin respuesta, ¿verdad? ¿Cuál es el maldito objetivo? Cómo envidio a las personas que tienen fe religiosa. Yo nunca he sido capaz de aceptar la existencia de Dios y de un paraíso eterno para los que lo aceptan a Él. Pero aunque piense que no es más que un cuento de hadas que se cuentan los adultos para suavizar la vacuidad de la muerte, sería maravilloso proclamar: ¡Sí, esto tiene un objetivo! Sí, pasaré el restod e la eternidad con alguien a quien amo... Pero ¿también tropezarás con los que no amas, los que te han fastidiado en la vida temporal, aunque se autodenominen cristianos? Está claro que nunca seré creyente: no se puede ser más sarcástico con el Dulce Más Allá.»

«"No me va ser feliz".Mientras contemplaba el Atlántico desde la perspectiva de una duna de arena, en Popham Beach, recordé las palabras de mi madre, y no pude evitar pensar que a mí tampoco me iba ser feliz. No es que esté insatisfecha con todo, es que nunca he sentido esa exaltación continua que esperamos que forme parte de la vida. Sí, he tenido momentos de placer, de diversión, de sentir que todo es perfecto. Pero han sido muy ocasionales; flashes episódicos en la rutina diaria que constituye la vida. Tampoco soy una pesimista que cree que ha tenido una vida desgraciada. Sin embargo, la idea de despertar entusiasmada, de batallar contra la rutina diaria, y considerar el poco tiempo que tenemos aquí como una gran aventura..."No me va ser feliz"». Hannah cavila y repasa a todos los miembros de su familia. A nadie le va ser feliz.

El segle del jazz


Al Centre de Cultura Contemporània de Barcelona hi ha actualment l'exposició «El segle del jazz», que es podrà veure fins el 18 d'octubre. És una mostra sobre el jazz en sentit ampli: música, pintura, fotografia, cinema i molt, molt de color que dona l'oportunitat, en aquest estiu taaan calorós, d'amagar-se una estona a la fresca i disfrutar de "vells amics" com Louis Amstrong, Josephine Baker, Duke Ellington, Ella Fitzerald, Mondrian, Matisse o Man Ray, entre molts d'altres.Els diumenges, a partir de les 15h, entrada gratuïta.

Plátanos


El pasado mes de julio, volando hacia la Palma, iba repasando mentalmente las singularidades de la isla que no me quería perder. Tenía cuatro días por delante y, ante todo, había que cumplir con mi objetivo principal, visitar el Gran Telescopio de Canarias, rey en la cumbre del Roque de los Muchachos, y tema central de un artículo que debía escribir. Era mi primera visita a la isla Bonita y antes de aterrizar tenía claro que, a parte del Grantecan, quería ver los rincones volcánicos más emblemáticos, como la Caldera del Taburiente o el Teneguía y parte de los senderos que recorren la isla y que muestran su parte más agreste y oculta. Pero como pasa casi siempre con los buenos viajes, además de lo que se espera, uno descubre temas nuevos en los que nunca antes habíamos reparado. A mí me paso con el plátano. Sí, ése fruto archicomún, habitual en mi dieta alimenticia desde la infancia, de apariencia tan conocida y familiar que, a priori, deja poco espacio para las sorpresas. Sin embargo, tras sumergirme en el ambiente palmeño y aprender a ver más allá de lo programado, descubrí en las plataneras un mundo desconocido digno de ser contado. Primero fue un mero impacto visual. Fuéramos donde fuéramos, las plataneras estaban presentes. Desde las cimas más altas de la isla pude apreciar que las intrincadas plantaciones de plátanos alfombraban gran parte de la isla. Aportan, nada más y nada menos, que el 75% del producto interior bruto de la isla. Alrededor de 400.000 toneladas de plátanos se producen en las islas Canarias, y La Palma es la segunda isla productora tras Tenerife. Tras la mirada desde las alturas, tuve la suerte de entrar en una frondosa platanera con el consejero de Medio Ambiente del Cabildo de La Palma, Julio Cabrera, propietario de extensos cultivos de esta fruta original del sudeste asiático. Supongo que la pasión con la que me explicó los entresijos de la agricultura platanera fueron decisivos para que el tema me impactara. Él es un guía estupendo, sin duda. El cultivo del plátano es todo un arte y requiere cuidados meticulosos. Las plataneras, me contó, constituyen unidades familiares, generan hijos y nietos a los que hay que tratar con esmero y sólo manos expertas pueden asegurar una buena cosecha. El problema actual de este cultivo tan arraigado viene de lejos. Las plataneras de América central producen frutos mucho más económicos. La mano de obra es más barata y el sistema de gestión, más salvaje. Mientras que aquí sulfatan a mano y el fruto es arrancado poco antes de su punto culminante de maduración, en las Américas, donde los españoles las introdujeron durante la colonización, sulfatan a grosso modo desde avionetas y un mes y medio antes de que el plátano esté en su punto, ya es desgajado y conservado en cámaras frigoríficas, listo para viajar al primer mundo. El último día de nuestro viaje, nos detuvimos un rato en el mercadillo de Mazo. Bebiendo un zumo de caña de azúcar y comiendo un plátano, me percaté de lo ignorantes que somos con lo que nos rodea. Es algo que ya sabía, desde luego, pero que no me deja de sorprender. (Por cierto, el ron palmeño, genial).

martes, 18 de agosto de 2009

La escuela de la adversidad

Hace un calor tremendo, semejante a una losa invisible que, sostenida sobre nuestras cabezas, nos obliga a andar con máxima parsimonia.
Es pleno mes de agosto, el mes número ocho de este año que, para muchos, ha sido muy duro de pelar. He visto personas cercanas pasándolo realmente mal, apretadas por un cúmulo de circunstancias de infortunio. Digamos que he visto un número estadísticamente superior a la media, lo que me ha hecho pensar en las reacciones personales ante la adversidad.
Según leo en un artículo, en el campo de la ingeniería de materiales la palabra resiliencia hace referencia al fenómeno según el cual los cuerpos recuperan su forma inicial después de haber sido sometidos a una presión que los deforma. El término ha sido aplicado en el campo de la psicología para definir la capacidad de algunas personas para superar situaciones de alto grado de adversidad, e incluso salir fortalecidas de ellas. Es una aptitud admirable que por suerte un gran número de personas intuye y pone en práctica. Muchas otras, por razones que se me escapan, no sólo están a cien pueblos de su significado, si no que pasan el tiempo torpedeando a sus semejantes con su actitud negativa, lo que a mi me provoca una reacción en cadena, que empieza por cierto sentimiento solidario, sigue con una sensación de desasosiego y acaba con un rechazo absoluto y total.
Hace tiempo que me esfuerzo en localizar en este mundo a personas resilientes y, debo confesar que hay más de las que me imaginaba. Muchas de ellas son discretas, no llaman la atención, pero ahí están sosteniendo una proyección de futuro. A los que se quedan instalados in eternum en el lado sombrío y agorero...que les den.

miércoles, 1 de julio de 2009

"Semos optimistas"

Leo en un artículo que la Universidad de Kansas y la consultora Gallup especializada en sondeos de opinión presentaron en mayo un informe en el que queda claro que, pese a todas las adversidades, el ser humano es optimista por naturaleza. La muestra, realizada a más de 150.000 personas de 140 países (lo que para ellos es una muestra representativa del 95% de la población mundial), constató que el 95% de los encuestados opinan que los próximos cinco años de su vida serán igual de buenos o mejores que los cinco anteriores. Irlanda, Brasil, Dinamarca y Nueva Zelanda están entre los que más, y Zimbabwe, Egipto, Haití y Bulgaria entre los que menos. Me sorprende, por la cantidad de quejicas impenitentes que aguantamos en el día a día. Me reafirma, en la opinión de que la mayoría se queja por puro vicio. Aunque debo reconocer que los siempre-happy también me cargan, pero, uy, perdón, no pretendía quejarme...

Bioparc: un zoo del siglo XXI

Estuve recientemente en el zoo Bioparc de la ciudad de Valencia y me pareció un ejemplo estupendo de lo que puede ser un buen zoo. Han conseguido una buenísima inmersión del visitante y de los animales en el paisaje (que simula el África ecuatorial, la sabana africana y Madagascar), a pesar de ser un parque rodeado por la ciudad. Las especies están agrupadas por ecosistemas y uno le parece ver a los leones junto a los antílopes, aunque por supuesto hay un foso invisible entre ambos. Han conseguido también espacios desde los que se pueden observar a los animales desde perspectivas realmente sorprendentes y las instalaciones son amplias y están impolutas.
Podríamos estar hablando horas y horas sobre si los zoos son o no son necesarios y seguramente no nos pondríamos de acuerdo.
Yo voy al zoo desde que era muy pequeña. He visto parques zoológicos en varias ciudades del mundo a lo largo de los años y tuve una estrecha relación con el de de la isla de Jersey, que fue fundado por el naturalista Gerald Durrell, autor de la novela "Mi familia y otros animales". Durrell fue para mí decisivo, podría decir que encaucé mi carrera profesional, que iba por otros derroteros, hacia el mundo de la naturaleza porque sus opiniones sobre la conservación, su zoo y sus novelas me sedujeron lo suficiente como para cambiar de rumbo.
Es cierto que los zoos empezaron como colecciones de animales, sin ningún tipo de ideología conservacionista ni educativa. Eran meras prisiones donde los humanos podían observar varias especies animales fuera de su contexto y sin ningún tipo de información, simplemente por acercarse a ellos con morbo, curiosidad y sentimiento de superioridad. Pero de eso hace ya mucho tiempo y las cosas han cambiado mucho y para bien. Hoy, la mayor parte de los zoos se esfuerzan en ser una herramienta útil para la recuperación de especies en peligro de extinción y en ofrecer programas educativos para que nosotros, los Homo sapiens, intentemos mejorar nuestra relación con el medio ambiente, en concreto con la fauna, a la que nos conviene, no sólo por cuestiones éticas, sino sobre todo por razones económicas, salvaguardar para asegurarnos un futuro a largo plazo.
En los zoos del siglo XXI, los animales proceden de programas de reproducción en cautividad sujetos a rígidas normativas legales. Cuentan con la mejor alimentación posible y con buenas condiciones de espacio y de enriquecimiento de hábitat. Siguen desde luego existiendo zoos penosos, deprimentes y ajenos a lo que hablamos y espero que la ley consiga clausurarlos cuanto antes. Pero los hay que entienden que un zoo, que es carísimo de crear y mantener, cuanto mejor sea, más negocio generará.
Educar en pro de la conservación es, creo, esencial y ver los animales como se pueden observar en un buen zoológico causa impresiones difícilmente reproducibles en un documental. Además, siempre que visito uno, observo a mucha de la gente que acude a ver a los animales y no me cabe duda de que realmente, queda mucho por hacer.

martes, 2 de junio de 2009

Ahorro de energía

En el National Geographic de junio, la portada la ocupa esta imagen termográfica tan poppy, que ilustra uno de los artículos principales: El ahorro de energía empieza en casa. Es un reportaje made in USA que relata  la historia de una familia que se somete voluntariamente a una "dieta de emisiones de carbono". Es decir, sus miembros se esfuerzan lo indecible durante un mes para reducir los 70 kilos de CO2 que produce una familia media estadounidense  (lo que duplica la media europea y casi multiplica por cinco la media mundial) en un 80% y estabilizarse alrededor de los 14 kilos día. Como complemento al artículo principal escribí un texto breve sobre lo que emitimos en España en el hogar, es decir sin tener en cuenta el transporte, y resulta que coincide con lo que intenta conseguir esta sufrida familia. Eso no es que sea una noticia demasiado buena, ya que compararse con el demonio a nadie lo convierte en ángel. En nuestro país más de la mitad de la población no sabe siquiera lo que significa eficiencia energética y eso parece poco esperanzador. Nuestro consumo se ha incrementado mucho en los últimos años,  un 77% más que en 1990, tanto por el aumento poblacional como por el incremento de los niveles de renta. En lo que más energía se nos va es en calefacción y en comparación con la UE, somos los que más gastamos en iluminación, por los malos hábitos de no apagar las que no usamos y  porque no estamos acostumbrados aún a utilizar bombillas de bajo consumo. Así, gastamos 684kWh frente a los 310 de Alemania o los 357 de Austria, países con mucha menos luz natural. También debemos mejorar y mucho los aislamientos térmicos de nuestras viviendas, uno de los más deficientes de Europa. El gasto de energía en nuestros hogares representa más del 15% del total así que quizá ya va siendo hora de que aquellos que piensan que con ellos no va la cosa cambien de parecer. Abran una cuenta de ahorro con lo que economicen y sálganlo a celebrar.

jueves, 28 de mayo de 2009

Holocausto renacuajil

El otro día escribía, alucinada, la nota «Paseo matinal en mayo» en la que narraba la explosión de vida observada con atención en la playa de Espolla, una laguna temporal que hay en el pla de Martís, en Fontcoberta, Girona.
Sin intención de deslucir lo que dije, el último paseo que hice me provocó sensaciones opuestas. La laguna estaba con el nivel de agua bajo mínimos, el sol pegaba fuerte y olía bastante a lodo y a podrido. Miles de renacuajos (no exagero) se debatían entre la vida y la muerte en la poca agua que quedaba. Había tantos que se oía una especie de fragor constante: el de los pobres bichos retorciéndose tratando de captar algo de oxígeno en el líquido putrefacto. Había renacuajos de sapo común y de sapo corredor (en periodo de comprobación…) y en un sitio en concreto, también un montón de triops. Mis dos hijos y otros chicos que había por allí, cargados de aperos tipo operación rescate, traspasaron centenares de renacuajos de las charcas agonizantes a la parte de la laguna más llena. «Llena por unas horas», pensé sin decírselo. A cabo de dos días ya no había nada. Solo una ingente masa de materia orgánica sobre la cual las gramíneas empiezan a brotar con entusiasmo, cubriendo los últimos restos de esa laguna que tanta vida acuática ha alumbrado durante unos meses. Así es la vida, amigos.
Ahora, miles de sapos diminutos corretean por doquier, es casi imposible no pisarlos y pienso, al ver tamaña cantidad, que menos mal aquella profusión de renacuajos no llegó a prosperar. Uf, sería como la marabunta pero en plan sapos.
En casa, tengo una palangana llena de renacuajos sobrevivientes del holocausto. Resulta que los renacuajos más grandes, los de sapo corredor (en periodo de comprobación…), se han comido a los de sapo común, más pequeños y negros. Joder, con perdón, cuanta muerte renacuajil, hasta el gorro estoy. Una curiosidad: a estos bichos les encanta el pienso de perro. Ayer muchos de “mis” renacuajos ya lucían patitas diminutas, perderán más de la mitad de tamaño cuando se conviertan en sapos. Espero que se den prisa en acabar la metamorfosis se larguen cuanto antes. Así por la noche, con las ventanas abiertas, podré oírles croar. Y se buscarán la vida...

Menos carne y más verdura


El otro día contesté una carta de una lectora de la revista en la que preguntaba qué tenía que ver la dieta vegetariana con la disminución de emisiones de CO2, algo que se comenta en el artículo “El ahorro de la energía empieza en casa”, que es portada del National Geographic de este mes de junio. La verdad es que el tema da para mucho. La FAO (Organización para la Alimentación y la Agricultura) de las Naciones Unidas publicó ya hace dos años un informe denominado “La larga sombra del ganado” en que señalaba que la cría de ganado es el responsable del 18% de las emisiones de gases de efecto invernadero, un porcentaje que supera al del transporte. Sorprendente, ¿no? Resulta que la cría masiva de ganado para producción de carne es además causa de una gran deforestación, lo que también contribuye a que aumenten las emisiones de CO2. Según otro informe de la ONU, “Forraje frente a comida” el 39% de los campos del mundo se utiliza para alimentar y pastorear al ganado.
En una entrevista publicada por El País hace un año, el presidente de la Fundación de Tendencias Económicas Jeremy Rifkin, asesor de Al Gore sobre economía y ecología durante el mandato de Clinton, explicaba que la industria de la carne es la segunda causa del calentamiento global, tras el consumo energético de los edificios. A la pregunta ¿producen las vacas emisiones? Rifkin afirma que sí: Emisiones de metano (producido por sus flatulencias) y de CO2 (el que se genera para que ellas coman y durante su transporte). «Estamos destruyendo el Amazonas para alimentar vacas. Hay que producir 900 kilos de comida para obtener un kilo de carne». Rifkin aboga por utilizar el campo para producir comidas para personas y disminuir la producción de carne. Es sabido que los del primer mundo ingerimos demasiada, incluso más de la que podemos digerir. Si apostáramos por una dieta más vegetariana, aparte de estar más sanos, reduciríamos también nuestras emisiones.

martes, 19 de mayo de 2009

Paseo matinal en mayo

Antes de las nueve de la mañana doy mi paseo matinal por el pla de Martís, un sitio estupendo ubicado en Fontcoberta, cerca de Banyoles. Las generosas lluvias de este invierno e inicios de primavera han llenado tanto el lago de Banyoles que, a través de sus sumideros subterráneos el agua ha llegado hasta aquí, colmando el espacio conocido como la playa de Espolla, a varios kilómetros del lago. Esta “playa” tan peculiar cuenta con agua sólo de vez en cuando, siempre que las precipitaciones así lo permitan. Puede que sea una vez al año, o cada dos. En este 2009 estamos de suerte porque se ha llenado dos veces consecutivas. Y ya se sabe, el agua es vida. Cuando está llena, la playa de Espolla es un hervidero de vida. En esta ocasión no hay triops. En el agua, los sapos han puesto millares de huevos durante las últimas semanas. En especial el sapo corredor (en periodo de comprobación) y el común. Hoy, habían centenares de diminutos sapillos que, tras la metamorfosis, corrían por los aledaños a la playa, alejándose y buscando cobijo entre los matorrales. Increíble, la estrategia de reproducción de la r, en la que, al contrario que en la k, los progenitores producen descendientes a punta pala, de los cuales sobrevivirán muy pocos.
El nivel del agua disminuye día a día, no llueve y el sol pega fuerte. En las charcas cuento centenares de renacuajos condenados a morir. En el suelo, donde el agua ya desapareció hay montones de renacuajos muertos o a punto de hacerlo. Es alucinante lo diferentes que son los renacuajos de las dos especies. Los del sapo común son negros y pequeños, los que todos estamos acostumbrados a ver. Los renacuajos de sapo corredor (en proceso de comprobación...), en cambio, son muy grandes, de color marron y un poco transparentes.
Más allá, oigo a unas ocas graznar en el terreno de una casa con frutales. Me fijo y veo a unos cuantos cuervos sobrevolándolas rasantemente. Seguramente las ocas han puesto huevos, quizá han nacido ya los polluelos, y los cuervos piensan en ellos como un delicioso manjar. Por supuesto los córvidos desisten de su empeño, cualquiera se enfrenta a un grupo de ocas enfadadas. Un grupo de urracas ha visto la escena y monta una algarabía espectacular.
En el suelo las hormigas abren puertas a sus hormigueros por doquier, dejando montoncitos de tierra apilonada alrededor de las aberturas. El polen de los chopos, omnipresente, se enreda en todas las plantas, y, tras el rocío de la mañana, parecen húmedas telas de araña. Las golondrinas y los aviones atrapan insectos en el agua. Un ratonero se aleja con algo entre las patas y yo me voy a casa. Habrá que trabajar un poco, ¿no?

La foto es de Pere Soler Isern, al que le he pedido que me deje colgarla aquí. Guapa, ¿eh?
(http://www.flickr.com/photos/8191458@N05/3173641024)

miércoles, 13 de mayo de 2009

Comida y sociedad

Ante todo me gustaría dejar claro que no soy en absoluto lo que se conoce como ecologista radical. Pero desde luego me preocupa mucho el medio ambiente y la salud y, (en eso sí debo ser radical), no sé como puede haber gente a la que no le inquiete. Os dejo aquí esta entrevista que salió en La Contra de La Vanguardia el 8 de abril pasado, que Ima Sanchís le hizo a Gilles-Eric Séralini, catedrático de biología molecular y experto de la Comisión Europea en transgénicos. Sólo para que los que todavía no lo habéis hecho, reflexionéis un momento sobre lo que coméis. Es más importante de lo que creemos, y no es tan difícil encontrar alternativas mejores. Como en todo, si fuéramos capaces de organizarnos... otro gallo cantaría. Ecológico, seguramente: es decir, bien alimentado y con espacio para correr, lo que no me parece ninguna excentricidad. Os adjunto también un artículo escrito por Manuel Castells, también en La Vanguardia del domingo 2 de mayo, titulado Pandemia, que teoriza sobre la posibilidad de que todas estas pandemias que nos amenazan, como la de las gripes aviar y porcina, originadas en un animal y tranferidas a pesonas, se hayan gestado a consecuencia del hacinamiento de los animales que criamos para comer, el mal estado en el que se encuentran y las terribles consecuencias que eso puede tener para el ser humano.

La libertad personal

La libertad personal (1)

La polémica se genera después de que Raúl Romeva, de ICV, dijera en el programa de Cuní en TV3, que las declaraciones del Papa en África disuadiendo del uso del condón son un acto criminal, lo que explica porque su grupo parlamentario ha perdido en Estrasburgo una propuesta de ley que pedía que Ratzinger enmendara sus palabras. En un momento dado Cuní le pregunta: ¿no va usted demasiado lejos acusándolo de acto criminal? ¿No forma parte de la libertad personal de cada individuo decir lo que se piensa?

El tema de la libertad personal es peliagudo, al menos yo ya me he discutido varias veces por ello (y las que me faltan). Por lo que voy viendo, no hay un acuerdo general al respecto de lo eso significa. La libertad personal ilimitada es imposible viviendo en sociedad. De lo que disponemos es de una libertad que debe respetar la libertad de los otros. Y que por supuesto debe respetar los derechos humanos por encima de todo. Decir a los africanos que no usen condón no es un acto de libertad personal, es una cafrada. Realmente, ya me parece fuerte que el capo de la Iglesia piense de este modo. El representante de Dios en la Tierra debería replantearse cual es su objetivo. Benedicto XVI es un personaje público que ostenta un cargo de poder inmenso que demanda una responsabilidad igual de grande. Por supuesto que no puede decir lo que le venga en gana, ni él ni ningún cargo público deben perder de vista su razón de ser.
Viajar a África, donde la mortalidad por el SIDA es espantosa, donde concienciar del uso del condón es una epopeya, donde la mayor parte de la población no tiene conocimiento científico y donde más que en ningún otro lugar necesitan creer en un ser superior y divino es algo totalmente inmoral. Que el tipo tenga las narices de ir hasta allá a decirles que no usen preservativo, cuando sabe que si le obedecen muchos más contraerán la enfermedad y posiblemente morirán, ya me dirán si no es un acto con consecuencias criminales. Me han dejado pasmada los comentarios hechos a Romeva en la web que adjunto, tildándolo de todo menos de guapo. En fin. Qué nivel, Maribel.

viernes, 8 de mayo de 2009

Gran Torino

Pedazo de Clint Eastwood, quién te tuviera cerca, Mr Walt Kowalski, valiente , auténtico, íntegro y entrañable abuelo cascarrabias y gruñón. Qué carrerón el tuyo, Clint, te admiro por recorrer in crescendo tu camino por la vida. Jo, qué bien que me lo he pasado con Gran Torino. Gracias.  (Atención a la preciosa banda sonora: Mr Eastwood ha participado en ella, y es que encima canta. Junto a él, su hijo Kyle Eastwoon, Jamie Cullum y Michael Stevens).

Un millonario inocente, de Stephen Vizinczey

Interesante la novela de Stephen Vizinczey y a mi parecer, muy bien escrita. La historia relata la obsesión de un joven de 14 años, Mark Niven, por encontrar un tesoro que se supone está bajo las aguas de las Bahamas. La búsqueda de la increíble fortuna, procedente de expolios coloniales realizados en el Perú, sirve para contar un relato sobre el mundo en que vivimos los bien aposentados, sobre nuestra relación con el dinero y el amor y, para mi lo más impresionante, la capacidad que tenemos los humanos para argumentar de forma convincente que joder al prójimo es una cuestión de necesidad.

Algunos de los párrafos que he subrayado:

«Pero lo cierto es que él tenía pasión por aquel barco naufragado y nada estimula tanto la inteligencia como la pasión, ni impide con tanta eficacia su aplicación a consideraciones de sentido común. Y ésta es la causa por la cual los individuos más brillantes, los grandes expertos, e incluso los genios no son más sensatos en sus objetivos que los más perfectos imbéciles.»

«Stendhal, que condensó su vida en las iniciales de doce mujeres, dice en su tratado Sobre el amor que éste tiene poco que ver con la persona amada y mucho con la imaginación del enamorado. Nada hay tan seductor como nuestro propio pensamiento; la pasión que nos arrastra es sólo nuestra.»

«En realidad, cualesquiera que sean sus quejas, los jóvenes de clase media son las personas más libres del mundo, ellos pueden seguir sus inclinaciones, elegir amistades e ideas y cultivar sus propias locuras, mientras que los hijos de los ricos viven bajo un régimen totalitario cuya naturaleza depende del carácter del dictador. Cierto, los papeles se truecan tan pronto como los hijos llegan a la mayoría de edad: entonces los ricos adquieren su libertad y los de clase media pierden la suya al convertirse en esclavos del salario. Los pobres, naturalmente, sufren la opresión de la penuria desde la cuna hasta la tumba.»

«El concepto femenino de la felicidad sufre el mismo destino de todos los conceptos femeninos: no interesa a los hombres.» Vizinczey cita a Montherlant. (Henry de Montherlant, 1896-1972, novelista y dramaturgo francés de origen catalán)

martes, 28 de abril de 2009

Cambio climático y cólera


Las consecuencias del cambio climático originadas por el calentamiento global son múltiples y variadas. Una de ellas es que el aumento de la temperatura facilita la expansión de enfermedades, sobre todo en áreas pobres y tropicales. Preocupan en especial a las autoridades sanitarias enfermedades como la malaria (cuyo vector es el mosquito Anopheles), el cólera (causado por una bacteria), el dengue (el vector es el mosquito Aedes aegypti) y la encefalitis provocada por las garrapatas, porque las cuatro pueden incrementarse y mucho en un ambiente más cálido.

Estos días ha salido en los medios los resultados de un estudio realizado por investigadores del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, que ha vinculado el aumento de los brotes de cólera en Zambia con el incremento de la temperatura causado por el cambio climático. El cólera es una enfermedad intestinal causada por la bacteria Vibrio cholerae. Provoca principalmente fuertes episodios de diarrea acuosa y si es grave, puede provocar la muerte en pocas horas por deshidratación. El cólera aparece asociado a la época de lluvias. Se contagia por vía fecal-oral, es decir cuando alguien entra en contacto con las heces de una persona infectada, a través del agua o los alimentos. Por ello, en la época de lluvias, si las heces están diseminadas sin control, acaban en el curso de los ríos y torrentes, donde la gente acude a beber o a coger agua para cocinar o lavarse.
Los investigadores, que realizaron el estudio en Lusaka (Zambia) entre 2003 y 2006, analizaron los datos de tres epidemias de cólera que se produjeron de manera consecutiva. Los resultados han mostrado que las variables climatológicas (lluvia y temperatura ambiental) tienen relación con el aumento de casos de cólera en el periodo epidémico y que un aumento de 1 ºC en la temperatura seis semanas antes del comienzo del brote explica el 5,2% del aumento de los casos de cólera durante una epidemia. «El cambio climático está afectando de manera clave en la dinámica y resurgimiento de las enfermedades infecciosas, en concreto al paludismo y al cólera. Países como Zimbabwe y Zambia viven este año una devastadora epidemia de cólera asociada a un proceso pandémico que afecta a gran parte del continente, y las hipótesis apuntan a que, posiblemente, el aumento de la temperatura global esté relacionado con el proceso», dice Miguel Ángel Luque, uno de los autores del estudio.

Seguimos usando las palabras con cautela extrema para relacionar cambio climático y cuialquier cosa. Posiblemente, todo apunta, los estudios realizados hasta hoy indican, hacen falta más estudios...etc. Pues hagánlos, porque cuando podamos ya por fin decir las cosas tal y como son, quizá las soluciones tardarán menos en ser implementadas.