lunes, 16 de febrero de 2009

Tristeza necesaria

Tal y como escribe Jessica Marshall en New Scientist, es posible que la tristeza sea una emoción necesaria. Varios expertos aluden a ella como motor de la evolución humana. Según los sociólogos norteamericanos Allan Hortwitz y Jerome Wakefield, la tristeza nos ayuda a aprender de nuestros errores. Nos hace detenernos para cavilar sobre nuestra conducta habitual y focalizar en algo distinto durante un tiempo. Horwitz, autor de un libro titulado The Loss of sadness, reclama el papel de esta emoción catalogada como negativa y critica que en la actualidad (se refiere, claro, a la parte de la humanidad que tiene posibilidad de argumentar sobre ella) exista la imperativa búsqueda del éxito en todos los órdenes de la vida además de una creciente intolerancia a los sentimientos tristes, lo que provoca que la gente se sienta obligada a sentirse feliz todo el tiempo. Opina que la tristeza, al igual que la felicidad, es un complejo estado cognitivo-afectivo y que necesitamos de ambas para poder guiarnos en la vida, y saber lo que (nos) es bueno y lo que (nos) es malo. Parece que hoy día es frecuente que personas que están “normalmente tristes” sean clasificadas como víctimas de un “desorden de depresión”. Quizá por ello, según comenta el periodista Fernando Eichenberg en un interesante artículo, en 1996 el Valium era el medicamento más prescrito en los EEUU, y en 1994 el famoso Prozac se convirtió en el segundo medicamento más vendido del planeta. Entre 1996 y 2001 el número de consumidores de antidepresivos se duplicó y a principios de este siglo, la industria farmacéutica invierte cerca de 2.000 millones de dólares anuales en publicitar medicamentos de este tipo. La OMS estima que para el 2020 la depresión se convertirá en la segunda enfermedad en importancia causante de incapacidades, sobre lo que Horwitz opina que es una proyección exagerada e influenciada por las actuales distorsiones del diagnóstico de depresión.
Hace más de 2000 años, ya Hipócrates y Aristóteles hacía distinción entre “desorden de tristeza sin causa” y “tristeza normal con causa”.
Todo esto me tranquiliza ahora que sé que soy fruto de una “tristeza normal con causa”. Harta de este largo invierno, húmedo y triste, en plena crisis (que en chino combina el significado de peligro y oportunidad), sé que llegará la primavera. Y si no, a esperar el verano.
Aprovechando que el 12 de febrero se cumplía el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin, la editorial Laetoli ha reeditado en castellano la autobiografía del autor del Origen de las Especies, pero esta vez enterita, sin censuras, e incluyendo en negrita los fragmentos que fueron suprimidos. También la publica en catalán la Universitat de València, como excelente complemento a su extraordinaria publicación de divulgación científica Mètode.
Y es que resulta que la primera autobiografía que fue publicada en 1877, había sido mutilada (así lo ponen en algunos medios) por su esposa Emma Wedgwood y el tercer hijo de ambos, Francis. Aunque parece que éste era partidario de publicarla tal cual la escribió su padre, finalmente optó por someterse a la voluntad de su madre, muy religiosa, que era de la opinión que la autobiografía de su marido “estaba escrita con demasiada libertad”. Se calcula que se cargaron un 17% del libro, básicamente para no dar a conocer las profundas dudas religiosas que Charles Darwin albergó en su interior desde que se embarcó en el Beagle y que le acompañaron durante toda su vida, llegando al momento cumbre cuando su hija Annie de 10 años murió de tuberculosis. En esos días aciagos, Darwin escribió unas cartas profundamente tristes que su esposa Emma guardó en la caja de recuerdos de la niña. Hace 10 años, las cartas fueron recuperadas por el tataranieto del naturalista, Randal Keynes, y dieron como fruto un libro, La caja de Annie, que se centra en esa lucha interior que tuvo Charles Darwin en una época en la que no ser profundamente creyente equivalía a ser, como mínimo, un marginado social. Uno de los fragmentos que no pasaron el sedal de la señora Wedgwood fue este: «Nunca se me ocurrió pensar lo ilógico que era decir que creía en algo que no podía entender y que, de hecho, es ininteligible. Podría haber dicho con total verdad que no tenía deseos de discutir ningún dogma; pero nunca fui tan necio como para sentir y decir: Credo, quia incredibile [creo porque es increíble] . Más tarde, sus pensamientos ya fueron más contundentes.«Me cuesta entender cómo alguien puede creer que el cristianismo es cierto, ya que está claramente escrito que los hombres que no creen –y esto incluiría a mi padre, a mi hermano y a muchos de mis mejores amigos – recibirán un castigo eterno. Y esta es una doctrina detestable».
Esta autobiografía no censurada que incluye los pasajes que según Mrs Wedgwood nunca debieron de haberse publicado, llega a nuestras manos gracias a la iniciativa de la nieta de Darwin, Nora Barlow, que en 1958 decidió entregar la versión íntegra de la autobiografía de su abuelo porque, según sus palabras incluidas en la introducción «las grandes figuras han de mostrarse en sus verdaderas posiciones y es necesario escucharlas con sus propias palabras, liberadas del crecimiento póstumo de dogmas posteriores».

miércoles, 11 de febrero de 2009

Todo permanece

Tengo dolor de cabeza. Dejo un momento el ordena-
dor para irme a tomar un ibuprofeno. Cuando regreso, me ha llegado por correo electrónico una nota de prensa titulada: «Logran eliminar con ultrasonidos el ibuprofeno de las aguas contaminadas». Suelto una exclamación malsonante y me pongo a leer. Resulta que un equipo de científicos, en el que han participado investigadores del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Barcelona, han creado un sistema para eliminar el ibuprofeno de las aguas de las depuradoras para evitar así que el contaminante farmacéutico llegue a ríos, lagos y mares. Y es que el problema, por decirlo de algún modo, tiene mucho desperdicio. Como ustedes ya habrán pensado alguna que otra vez, todo lo que ingerimos vuelve al medio, ya saben aquello que también es aplicable a la energía: la materia jamás desaparece, sólo se transforma. Así, además de los contaminantes que generamos a través de los procesos productivos, están los que vertemos al medio una vez nuestro cuerpo se deshace de ellos. Y no sólo nosotros, también los animales que criamos para alimentarnos. Liberamos así un sinfín de productos farmacéuticos o sus formas metabolizadas que llegan al entorno mediante la excreción, ya sea doméstica, veterinaria u hospitalaria.
Hace años que los científicos se han dado cuenta de que los medicamentos están causando extraños efectos en las especies acuáticas. Las hormonas femeninas contenidas en los anticonceptivos orales alteran genéticamente a las truchas. Los restos de antidepresivos parecen causar retraso en el desarrollo de los renacuajos. Los peces cambian de sexo a consecuencia de diferentes contaminantes. Los trazos de fragancias y perfumes intoxican al pez espada. Fabiola Méndez Arriaga, coautora del estudio, afirma que se trata de un problema sanitario a escala mundial para el que no hay todavía un marco legal definido. En fin... Tengo pis, pero casi que me espero.

Golpe de efecto zumbón




Hace unos días Bill Gates dió una conferen-
cia en Long Beach, Califor-
nia, durante la celebración del Technology, Entertainment, Design (TED) de este año, un evento que tiene como objetivo reunir a personalida-
des de los tres ámbitos (ya se pueden imaginar, a los top de los top) para intercambiar ideas interesantes. La participación del creador de Microsoft se centró para hablar de cómo una nueva forma de filantropía puede ayudar a cambiar el mundo en muchos sentidos. Para ello se centró en hablar sobre la malaria, causa en la que está profundamente implicado junto a su esposa Melinda. No es broma: Los Gates, con las donaciones hechas a través de su fundación (Bill&Melinda Gates Foundation), creada en el año 2000, han incrementado en un 80% los fondos mundiales destinados a combatir esta terrible enfermedad que causa millones de muertes al año, más de 3.000 personas al día, en especial niños menores de 5 años y mujeres embarazadas (con el sistema inmunitario debilitado por esa razón), el 90% de las cuales viven en el África subsahariana.

Gates, que es buen orador (pueden oír su conferencia aquí) cogió en un momento dado un pote de cristal que tenía sobre la mesa y lo destapó al tiempo que decía que procedía a liberar un pequeño enjambre de mosquitos, transmisores de la malaria, porque no es justo, dijo, que sólo los pobres puedan tener esta experiencia. Gates aclaró enseguida que los mosquitos que había soltado eran inocuos, pero el golpe de efecto le sirvió para aparecer en todos los periódicos. La risa nerviosa del público ante tamaña broma sarcástica fue de lo más elocuente.

En mi jardín

Delicioso en invierno observar el saque que le dan a los comederos dispuestos para ellas en mi jardín distintas especies de aves, sobre todo herrerillos (1) y carboneros (2), que aunque son muy similares, presentan diferencias de color y tamaño. He colocado tres comederos distintos en los árboles, en los que he combinado avellanas, almendras y cacahuetes crudos; sin lugar a dudas, los cacahuetes ocupan el primer lugar en sus preferencias. Me llama la atención que, desde que localizan la fuente de alimento, una semana después más o menos de que yo coloque los comederos, pasan cada vez más tiempo revoleteando por aquí. Y marcando territorio. Lentamente y sin tregua, se apropian del lugar.
Los herrerillos y los carboneros se pelean y se expulsan los unos a los otros, mientras yo me pregunto porque no se reparten los comederos, colocados a cierta distancia. Si sólo hay una especie, suelen acudir en pareja y a veces también se discuten, pero más suavemente. En el suelo, frecuentemente hay un petirrojo (3) que, incapaz de agarrarse al comedero, espera las sobras que caen tras las acometidas que los otros realizan en las ramas. Este debe vigilar que ningún gato ronde cerca, porque del perro no tiene demasiado miedo. A veces, vienen también currucas capirotadas (4), son visitas breves al comedero que me alegran el día.

miércoles, 4 de febrero de 2009

La funcionalidad ante todo

Gracias a la magnífica colección de calaveras conservada en la cripta de la iglesia católica de Hallstatt, en los Alpes austríacos, un equipo de investigadores dirigido por Miquel Hernández de la Unidad de Antropología del
Departamento de Biologia Animal de la UB, ha podido llevar a cabo un estudio para determinar en qué medida se heredan las dimensiones del cráneo. La estructura morfológica de nuestros cráneos es el resultado de una fuerte integración entre los huesos, los músculos y el cerebro y parece que esa integración frena el potencial evolutivo. Aunque el estudio apunta a que el 30% de la variación total de la forma del cráneo es de origen genético, la integración podría actuar como una restrición de las fuerzas evolutivas. Mantener la misma forma, parece ser, es más facil y más operativo que lanzarse a un cambio, afirman satisfechos al haber dado con un "alijo" de cráneos extraordinariamente bien conservado y documentado.
Es increíble la enorme cantidad de colecciones de cráneos que hay en el mundo, ya sea en museos, en universidades, en las criptas de las iglesias o en las galerías subterráneas o catacumbas como las de París. En el caso de Hallstatt, el origen de estos cráneos, unos 700, responde a una tradición que se inició en el siglo XVII para homenajear a los antepasados y que terminó hace sólo 25 años. Las calaveras, ampliamente documentadas acerca de quien las lució en vida, están decoradas de disitinta forma dependiendo de si pertenecieron a hombres o mujeres y llevan el nombre de su propietario escrito en la frente. Decoro hasta la eternidad.

martes, 3 de febrero de 2009

Haberlos, haylos y a patadas











Entre el 8 y el 10 de marzo tendrá lugar en Nueva York la primera gran cumbre de negacionistas del cambio climático, que será liderada, nada más y nada menos, por el expresidente de nuestro país, véase el hombre del bigote menguante. Su iniciativa, por cierto, no ha sido respaldada por su partido, que ahora ya cuenta con su propio documento para la lucha contra este problema ambiental. La cuestión es que la inconmesurable sabiduría de este hombre sin parangón conducirá un evento que reunirá a más de 70 científicos, que debatirán más que nada si el cambio climático ha sido originado por la acción del hombre o no.
La cumbre, organizada por el Instituto Heartland de Chicago, será financiada por la petrolera ExxonMobil, que como ustedes saben es de lo más imparcial con el asunto del calentamiento global. El Instituto Heartland, que ha sido frecuentemente financiado por la petrolera, es una institución motivada también por otras lindas causas. Defienden, por ejemplo la sanidad y la enseñanza privada por encima de la pública, y piden la disminución de los impuestos sobre el tabaco. Y no es que la coincidencia de que un ex miembro de su junta directiva fuera a la vez un alto cargo de Philip Morris, otro donante importante de la organización, tenga por supuesto naaaaaada que ver.
En fin, la cosa pinta interesante. Algunos de los nombres en cartel de la cumbre piensan que el calentamiento global del planeta favorecerá el desarrollo de ciertas áreas del planeta. Vladimir Putin, otro sabio de nuestro tiempo, está de acuerdo. Ya dijo en su día que, si la temperatura en su país aumentaba, pues gastarían menos en abrigos, lo que desde luego es una razón de peso para aceptar que en otras partes la desertificación haga la vida de millones de personas aún más imposible de lo que ya es. Pero bueno, eso les pasará en especial a los pobres, que todo hay que decirlo, no hacen más que molestar y dificultar nuestro progreso.

Más: Público (noticia)

miércoles, 14 de enero de 2009

Agua virtual, de lo más real


El concepto de agua virtual fue acuñado en 1993 por John Anthony Allan para poder hablar del agua que se gasta en la producción de un bien o un servicio, lo que le valió el Premio del Agua Estocolmo 2008, equiparable al Nobel. A este científico de 71 años, ingeniero, británico e investigador del King's College de Londres, le preocupa y mucho que no se tenga en cuenta en los procesos de producción la cantidad de agua que se gasta. En base a su teoría, y tal como recoge el informe “Huellas de agua de las naciones” elaborado por la Unesco, evidencia datos alucinantes: para fabricar una hamburguesa de 150 gr, son necesarios 2.800 litros de agua. Un par de zapatos de piel de vacuno, consumen 8.000 litros durante si fabricación y una camiseta de algodón, 4.100. Incluso poner un huevo al mercado requiere un gasto de agua, 135 litros. Es decir, no consumimos agua sólo cuando bebemos, nos duchamos o ponemos la lavadora. También cuando comemos, nos vestimos o usamos un producto cualquiera. Esa información es muy útil para determinar la huella hídrica de determinado bien y para calibrar el impacto de las naciones y sus habitantes. Según la teoría del agua virtual y los datos de Allan, cada español consume 2.740 litros de agua diarios, y un estadounidense 7.000, la mayoría de los cuales han sido usados en los procesos de elaboración, empaquetamiento y transporte.
Estos datos deben servir para conocer el precio real de las cosas y en base a ello, actuar. Sólo así, con datos concretos, podremos afrontar la escasez de agua que, según la ONU, en 2020 afrontarán 250 millones de personas.

Larga vida a las marmotas

Ahora deben andar durmiendo. Como marmotas, claro. Agrupadas en colonias, calentitas y arrebujadas dentro de sus guaridas subterráneas, excavadas bajo la nívea capa que cubre hoy gran parte de los Pirineos. No es una mala idea, esto de la hibernación. En diciembre, publicamos en National Geographic un artículo sobre este simpático roedor y disfruté haciéndolo. Es raro, la verdad, poder hablar de una especie que, lejos de estar amenazada, está en plena expansión. Al contrario que la mayoría de los animales sobre los que me toca documentarme, la marmota triunfa. Desapareció de nuestro territorio hace miles de años, antes de la presencia del Homo sapiens en el planeta, y fue, se estima, por causas naturales. Sin embargo, a iniciativa de un naturalista y cazador francés, Marcel Couturier, se introdujeron ejemplares en los Pirineos franceses a mediados del siglo pasado, procedentes de los Alpes. ¿Por qué? Pues con la idea de que el águila real dejara de cepillarse a los sarrios, tan preciados por los cazadores, y se dedicara a depredar sobre las marmotas. Pocos años más tarde, una segunda reintroducción liberó marmotas con la idea de proporcionar al oso más alimento. Una serie de planes, hay que decirlo, que se llevaron a cabo un poco al tun tun, sin comprobar los efectos previos ni posteriores. Lo cierto es que las marmotas prosperaron a pesar de todos sus posibles predadores y, cual turista nórdico, muchas decidieron cruzar la frontera imaginaria en busca de tierras alpinas más soleadas. L’Espagne c’est mais benigne, se debieron decir.
La cuestión es que hoy parece que hay alrededor de unas 10.000 rondando por el territorio. Son muy fáciles de observar, y muy divertidas. Uno puede quedarse mirando fijamente a una marmota a los ojos que la tipa aguantará la mirada mientras no se rompa la distancia mínima que les resulta esencial. Yo las pude ver hasta hartarme en los alrededores de Formigal y fue muy entretenido. Espero que paseen sus pesadas posaderas por el paisaje alpino durante mucho tiempo.

martes, 30 de diciembre de 2008

«Hola, què tal, som els vostres amics de sa Terra, un planeta de pols i de merda, d'un inhòspit sistema solar» Antònia Font


Mucho ha llovido desde que el guante del astronauta Edward White se perdiera en el espacio durante el primer paseo espacial realizado por Estados Unidos en 1965. Según Walter Flury, el principal experto de la Agencia Espacial Europea (ESA) en basura espacial (sí, hay un departamento dedicado a ello), a finales del 2003 había unos 10.000 objetos catalogados como tal orbitando alrededor de la Tierra. De éstos, un 7% proceden de naves espaciales en funcionamiento y un 22%, de naves antiguas. Otro 17% está constituido por objetos procedentes de cohetes lanzadera, un 13% fue enviado accidentalmente al espacio durante la misión espacial y un 41% está catalogado como “miscelánea de fragmentos”. Sin embargo, se calcula que deben haber muchísimos más. Que superen el centímetro de longitud, al menos unos 50.000. Nadie lo sabe con exactitud.
Los objetos que miden entre 1 y 10 centímetros son realmente peligrosos. Son indetectables a día de hoy y los escudos protectores de las andróminas espaciales pueden soportar impactos de objetos que como máximo midan 1 cm. Algunos de esos objetos alcanzan velocidades alucinantes: viajan a 50.000 km/h, diecisiete veces más rápidos que una bala. O sea que si colisionan con un satélite (hay unos 600 en activo) o una nave espacial, que a lo peor es tripulada, puede causar graves desperfectos e incluso acabar con la vida de los astronautas. Mientras científicos de todo el mundo tratan de completar el catálogo de escombros espaciales, otros investigan la forma de minimizar los residuos que se generan en una nave mediante el diseño de un triturador espacial que se está llevando a cabo para la NASA. La directora del proyecto, Jean Hunter, profesora de agricultura e ingeniería biológica de la Universidad de Cornell de Nueva York, responde taxativamente a aquellos que piensan que la solución más fácil es lanzar los escombros al espacio. Si los astronautas ponen su basura fuera de la esclusa de aire, ésta orbitará paralelamente a la nave. Y si la eyectan fuera, lo más seguro es que después vuelvan a encontrarse con ella. O, aún peor, la basura terminará contaminando otro planeta, ha opinado Hunter en un artículo para la BBC. Visto lo visto, cabe dudar aún más de la presencia de vida muy-muy inteligente en algún lugar más o menos cercano a la Tierra. Ya habríamos recibido algún telegrama de la Unión Intergaláctica por un Universo Limpio. A lo mejor lo enviaron, pero alguno de esos fragmentos orbitando ad eternum lo desintegró.
Más info: 

jueves, 11 de diciembre de 2008

DARWIN 2009 en Londres

El año que viene, 2009, es el gran año Darwin. Se cumplirán 200 años de su nacimiento y 150 de la publicación de su teoría de la evolución, una súper "Big Idea" que a mi entender ayudó a abrir un poco más la puerta para que la luz de la ciencia disipara las tenebrosas tinieblas de lo sobre-natural. Darwin Big Idea es la exposición más grande jamás hecha sobre el célebre naturalista. Puede verse en el Natural History Museum de Londres hasta el próximo 19 de abril. Aunque intentaré compilar en este espacio todas las acti- vidades que tendrán lugar el próximo año en su honor, de momento dejo aquí esta preciosa imagen de lo que promete ser una gran muestra. ¿Vamos a verla?

Conexiones neuronales

Pongamos que dos amigos se encuentran tras veinte años de haber perdido el contacto. En su día, trabaron cierta amistad, pasaron buenos momentos juntos y alguno malo, lo que a veces une incluso más. Sin embargo, así es la vida, los caminos tomaron derroteros distintos y cada uno formó parte de una existencia independiente, sin puntos de contacto. ¿Son, tras veinte años sin verse, es decir, tras veinte años sin sitios comunes, reconocibles el uno para el otro?
Según contó Sydney Brenner, premio Nobel de medicina en 2002, en una entrevista en “La Contra” de La Vanguardia, estamos formados por 100 millones de millones de células, es decir de un billón de ellas. Cada día, explicó, se mueren unos 100.000 millones, que se renuevan con otros tantos. Es decir que cada día, una de cada mil células que componen nuestro ser es nueva. Luego, eso significa que, al cabo de mil días... ¡todas nuestras células son distintas! Hasta no hace mucho, se creía que eso pasaba con todas las células del cuerpo menos con las del cerebro. Incluso Brenner lo creía, en esta entrevista de 2005. Todo apuntaba a que las neuronas no seguían ese patrón renovador en el ser humano. Pero en 2006, el científico español José Manuel Garcia Verdugo comprobó la existencia de células madre en el cerebro y el año pasado un equipo de investigadores neozelandeses y suecos probaron que, efectivamente, las neuronas también se regeneran.
Nuestros dos amigos, pues, son tras veinte años sin contacto dos personas son “celularmente” diferentes que llevan a cuestas dos decenios de experiencias no compartidas.
Sin embargo, puede pasar que durante este encuentro se activen misteriosamente antiguas conexiones olvidadas. Entonces, de repente, veinte años no son nada, y fruto de lo que se denomina un estrés positivo, más neuronas recién estrenadas se ponen a funcionar. Aunque quizás esas sensaciones extrañas sean sólo fruto de la imaginación y de la memoria que, supongo, también estarán hechas de células en constante proceso de renovación.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Índice del Planeta Feliz

The News Economic Foundation (NEF) inició en 2006 un interesante proyecto denominado The Happy Planet Index, HPI. Es una innovadora iniciativa que refleja cómo la eficiencia eco-
lógica está íntimamente relacionada con el bienestar de las personas. Para realizar sus informes se basan en tres indicadores distintos: la huella ecológica, la satisfacción vital y la esperanza de vida. Midiendo cada uno de ellos se obtiene, mediante una fórmula matemática, una cifra que cuantifica la satisfacción con el nivel de vida que se da en un individuo, grupo social, país o grupo de naciones, por unidad de recursos planetarios consumidos. Representa, adjudicando la responsabilidad de los resultados a los gobiernos, la eficiencia con la cual los países convierten los recursos de la tierra, que son finitos, en experiencias de bienestar para sus ciudadanos.

Las listas de países son muy interesantes. Así, si sólo tenemos en cuenta la autovalorada satisfacción vital, el ranking está encabezado por Dinamarca y Suiza. Austria e Islandia comparten el segundo. Bahamas, Finlandia y Suecia, el tercero y Bhután, Brunei, Canadá, Irlanda y Luxemburgo ocupa el quinto puesto. Si en cambio añadimos los otros dos indicadores –huella ecológica y esperanza de vida– la cosa cambia y mucho. Vanuatu, Colombia, Costa Rica, República Dominicana y Panamá ocupan los primeros sitios en la lista. En cambio, los países en los peores lugares del ranking no cambian tanto. Zimbabue, Swazilandia, Burundi, R.D. Congo, Ucrania, Estonia y Rusia son algunos de ellos, aunque los tres últimos tienen mayor esperanza de vida. Da qué pensar. Sobre todo, lo que significa la pregunta ¿Considerando su vida en su conjunto, cuán satisfecho se considera usted?, y en especial, la frase “en su conjunto”. Si os apetece calcular vuestro HPI individual: http://www.itint.co.uk/hpisurvey/
A mi me ha dado 42,7, (frente al 44 de España) igual que Gambia, Hong Kong y Sierra Leona. Mi huella ecológica es menor que la de la media. Mi esperanza de vida mayor. Mi satisfacción vital, en concreto los denominados “social feelings”, bastante menor. Sin comentarios.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Las avefrías ya están aquí


Esta mañana he visto una bandada de avefrías po-sada sobre un campo de cultivo hela-
do. Ha sido el primer día que las he podido observar en esta época invernal que ya llega. Al intuir mi presencia, han levantado el vuelo moviendo las alas de esa manera suya tan caracte-rística. Como si les costara esfuerzo, aleteando pausadamente, mostrando sus contrastadas plumas blancas y negras. Emitiendo largos puiiiiits lastimeros e irguiendo la cresta, se han puesto a una distancia prudencial para reanudar sus caminares apresurados en busca de pequeños invertebrados que capturan en el suelo. Debe hacer muy poco que han llegado a pasar el invierno, procedentes de un norte inmerso ya en un ambiente bajo cero. Hasta marzo, será un placer observarlas por aquí. Feliz invierno.

martes, 25 de noviembre de 2008

Oiga, que aquí tenemos seguridad social

Me quedo boquiabierta con el anuncio de la mútua médica Asistencia Sanitaria. La escena muestra una pareja en su casa a altas horas de la noche. Ella se encuentra muy mal, y él llama desesperadamente por teléfono a un médico (privado) pero salta el contestador, que procede a cantarle las horas de atención al público. El chico se da cuenta, pardiez, de que el médico no trabaja de madrugada. Pero por si acaso vuelve a hacer otra llamada, a otro médico privado que tampoco se encuentra y, muy nervioso, tira al teléfono al suelo (por favor, chico, tranquilízate, ¿eh? lo estás haciendo muy mal) y se dice, «¿dónde encuentro un médico a estas horas? ¿a dónde voy a llevarla?» Pues al hospital, tonto, al hospital. ¿A dónde quieres llevarla? La mutua proclama que, si estás afiliado, te atenderán las 24 horas del día. ¿Es que acaso los hospitales de la seguridad social han cerrado y yo no me he enterado? ¿O es que el anuncio fue filmado en Estados Unidos? ¿Quizás en Gambia? Perpleja estoy. La última escena muestra desde la ventana del apartamento un coche que sale zumbando. Yo creo que es ella, que se ha largado, dejando al espabilado de su novio (o similar) para siempre.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Los buitres negros de Sergio Tomey

Las fotografías del reportaje «El buitre negro remonta», publicado en National Geographic el pasado mes de mayo, han merecido el premio Panda 2008 en la sección de fotoperiodismo. El autor, Sergio Tomey, colabora desde hace años con la revista. Su especialidad : retratar la vida íntima de los animales en su entorno con la mirada de alguien que ama lo que hace. ¡Felicidades, Sergio! 

jueves, 13 de noviembre de 2008

Cuando los dinosaurios (y nosotros) poblamos la Tierra

Mrs Sarah Palin, que da mucho de sí, está convencida de que los hombres y los dinosaurios coexistieron, cuestión que inquietó mucho al actor Matt Damon 
(y espero que a muchos otros) al valorar su papel como posible vicepresidenta.
(http://www.youtube.com/watch?v=anxkrm9uEJk)
Puede que sea porque confía en el creacionismo, creencia según la cual, Dios creó la Tierra y a todos los seres vivos hace sólo 6.000 años y claro, en tan poco tiempo quizá debieron coincidir en el tiempo los descendientes de Adán y Eva, los de la serpiente, los Tiranosaurus rex, los búfalos, los trilobites, los gusanos y el arcángel san Gabriel en el mismo escenario divino. Palin, en plan enrollado, opina que es bueno que en las escuelas públicas se imparta tanto el creacionismo como la evolución biológica a la hora de abordar el tema del origen de la vida, porque el debate entre la gente joven, dice, es algo bueno. ¿El debate entre qué? ¿Entre la explicación científica y la sobrenatural? ¿Entre lo evidente y lo incomprensible?
Aunque desde aquí la cosa sorprende mucho, según cuenta el biólogo y entomólogo Edward O.Wilson en una entrevista en Estados Unidos el 85% de las personas son creacionistas. De este 85%, un 51% cree que Dios y sólo Él fue el autor de la creación y un 24% cree que, si hubo evolución biológica, fue guiada por Dios. Por tanto, sólo un 15% cree en la evolución tal y como la explica la ciencia.
Estados Unidos es actualmente uno de los países desarrollados más religiosos  y alberga la tercera población de católicos romanos del mundo, tras Brasil y México, según wikipedia. La religión, este «conjunto de creencias y de dogmas que definen las relaciones entre el hombre y la divinidad», según la Larousse, hace ya muchos años que sobrepasó con creces el plano estrictamente personal. Hoy, las creencias de los personajes públicos son escrutadas por los devotos, que consideran que esta cuestión es vital a la hora de juzgar a una persona. En estos tiempos que corren, un candidato a la presidencia que afirmara públicamente no ser creyente no tendría ninguna oportunidad. Sin embargo, los padres fundadores de Estados Unidos, estadistas como John Adams y Thomas Jefferson, presumiblemente laicos, abogaban por la separación entre estado y religión. ¿En qué momento la cosa se desbocó?

Kiribati y Maldivas, paraíso para submarinistas


De aquí a unos 50 años, quizás 100, los submarinistas de todo el mundo fliparán aún más cuando viajen al Pacífico o al Índico a disfrutar de las maravillas submarinas escondidas bajo las aguas. Además de poder contemplar los ecosistemas marinos sin parangón en el ranking de los diving centers, podrán ver tras los cristales de sus gafas los restos de una reciente sociedad anegada por las aguas. Vamos, como lo de la Atlántida, pero de verdad. Paciencia, que falta poco. En 1999, ya desaparecieron dos islas en Kiribati (arriba)  –Tebua y Abanuea– no sin aviso previo. Diez años antes, la ONU había publicado un informe advirtiendo que este país, formado por 33 atolones entre Australia y Hawai y habitado por 105.000 personas, sería de los primeros en desaparecer por el aumento del nivel del mar causado por el cambio climático. La construcción de un dique de seguridad en las islas Gilbert, las más pobladas, está fuera de su alcance económico, así que su presidente, Anote Tong, ha optado por solicitar asilo para los futuros refugiados. Sólo Nueva Zelanda ha respondido favorablemente. 
En las mismas andan en Maldivas: el 80% del territorio de los 1.200 islotes que componen este país, situado en el océano Índico, está a menos de un metro por encima del nivel del mar. Sus 350.000 habitantes, a la par que andan celebrando este mes tener al primer presidente democrático tras 30 años de dictadura, deben estar realmente impresionados. El recién elegido Mohamed Nasheed, un prometedor personaje de 41 años, ha dicho a los medios de comunicación que invertirá gran parte de lo que su país recauda por el turismo en comprar nuevas tierras donde realojar a los maldivienses. A diferencia del hombre del bigote menguante, él si cree que en medio siglo gran parte del territorio que hoy está habitado desaparecerá del mapa. Parece que sus miras se dirigen a Australia, Sri Lanka o India. Lo que no se ha planteado es como resolverá lo de la soberanía en terreno ajeno que, supongo, no será un tema fácil. Maldivas, que es para los ricos un destino idílico, consta en las estadísticas como el país con la renta per cápita más alta del sur de Asia. Según un artículo de Jordi Joan Baños para La Vanguardia (9/10/2008), parece sin embargo que esa realidad es cierta sólo para el 7% del país: el 70% de la población, en su mayoría musulmanes suníes, vive en la miseria y uno de cada tres jóvenes es toxicómano a pesar de la ley seca. La mayoría de maldivienses viven sin ver los opulentos hoteles erigidos en un centenar de islas deshabitadas, donde los millonarios se divierten haciendo todo lo que a ellos les prohibe su religión. Uf, Nasheed, espero que tu también creas que puedes. Más información:


miércoles, 12 de noviembre de 2008

¿Votó Dios a Obama el 4-N?

En las noticias de ayer pudimos ver a la inefable Sarah Palin, versión alasqueña de nuestra Esperanza Aguirre, diciendo que ella se pone en manos del Creador para que le señale una puerta abierta de cara a las elecciones del 2012. La gobernadora subrayó sus palabras afirmando que «siempre pone su vida en las manos del creador" y que se dice a menudo a sí misma: «Vale, Dios, si hay una puerta abierta para mí en alguna parte [...] no me dejes que la pase por alto». Por lo visto hay confianza y le tutea. La Palin también cree que «siempre hay un plan divino, y que la guerra de Irak «es un mandato de Dios». Gracias al resultado de las elecciones, (por no volver a mentar al Supremo), Sarah Palin no es hoy la vicepresidenta electa. Parece que Dios no encontró ninguna puerta abierta para el 4 de noviembre, ni siquiera una pequeña rendija. Amén.

jueves, 6 de noviembre de 2008

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Nos vemos en el «feisbuc»

Hace relativamente poco que entré en la web conocida como Facebook. Al principio, como casi todos, acepté una invitación para ir a no sabía exactamente dónde y una vez dentro, no entendí bien para que servía. La primera utilidad que descubrí fue la posibilidad de contactar con gente con las que me relacionaba en épocas pasadas y de las que había perdido la pista. La segunda, la de comunicarse con todo el círculo de amigos a la vez, aunque lo cierto es que raramente siento esa necesidad.
Facebook se ha convertido en un fenómeno de masas y en la city de Londres, según me cuenta una amiga inglesa, los cibercafés no permiten que la gente se conecte más de media hora. Es interesante comprobar que aquí hay gente de todo tipo y de todas las edades y que es útil para organizar círculos de amigos con los que compartir distintos tipos de información. Causa furor también entre los políticos, fue divertido leer en la editorial de La Vanguardia del pasado domingo 2 de noviembre que unos diputados de CIU fueron amonestados en el Parlament por estar chafardeando en su red social en lugar de estar atentos al debate sobre la Oficina Antifraude.
Una de las primeras cosas que me inquietaron, sin saber muy bien porqué, fue darme cuenta de que el grupo de amigos, a la tonto, puede crecer hasta el infinito y más allá. Sinceramente no sé si quiero estar asociada en la red con tropecientas personas, la mayoría de las cuales no pasan de ser meros conocidos. De algunos, incluso, no he sabido nada en los últimos veinte años, así que no tengo ni idea de quién son. Ignorar una solicitud de amistad, creo, puede llegar a ser una buena decisión. Porque, como todo en la vida, Facebook también tiene dos caras. Una –la buena– es evidente. Contactar con gente puede ser en principio favorable y productivo, a nivel social y profesional. Sin embargo, muchas son las voces que empiezan a alertar de que nuestro perfil puede ser visitado con otros fines. Por ejemplo, para echar un vistazo al círculo de amigos de un candidato a un puesto de trabajo, o para vendernos algo. Si el perfil personal que hemos introducido es exhaustivo, El Gran Hermano podrá saber dónde trabajamos, a qué nos dedicamos, qué tipo de lectura consumimos, que películas nos gustan e incluso ver las caras de nuestros familiares y amigos, a los que quizá hemos colgado en la red, seguramente sin su consentimiento. Ese es otro problema que espero será regulado en un futuro próximo. Yo personalmente, no quiero que nadie cuelgue fotos mías ni en Facebook ni en ningún sitio. Y no es que tema que me pase algo parecido a lo de Bono. Las fotos del líder de U2 tonteando con dos adolescentes ataviadas con sendos biquinis XXS en el barco de The Edge en Saint Tropez han sido exhibidas por las susodichas en este sitio web, con el consecuente marrón para el cantante. No es que lo tema, aunque nunca se sabe. Pero algo tengo claro: puestos a imaginar, «mi» escena sería muy distinta.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Fapas, Havla y los cazadores


NOTA DE PRENSA DE FAPAS SOBRE EL TEMA DE HAVLA:

LA CAZA ES UNA ACTIVIDAD DE ALTO RIESGO (www.fapas.es )

Cada año, mueren en España 24 personas y resultan heridas una media de 2.448 por accidentes de caza

La polémica desatada en el Valle de Arán tras el incidente surgido entre un cazador y la osa Hvala ha tratado de incriminar a los osos como animales peligrosos para cazadores y ciudadanos en general. Sin embargo, la autentica peligrosidad en las montañas se encuentra en la acción de cazar, según se desprende de las estadísticas de accidentes que se producen en el desarrollo de la actividad cinegética. Según Mutuasport, la mutua de los cazadores, durante el año 2007 hubo 21 muertos por disparos de caza y 863 heridos, de los cuales 13 quedaron inválidos para siempre por amputaciones o daños oculares.
En 2005 se alcanzaron casi los 2000 heridos por accidentes de caza, con 29 inválidos para siempre; en 2002 murieron 23 personas y en 2004, 18. En 5 años hubo 5.263 heridos con casi 200 inválidos para siempre, y decenas de muertos por disparo. La media anual, según la mutua, es la siguiente: 2585 accidentes de caza, con más de 24 muertos por disparo, 2448 heridos con 91 inválidos.
Los accidentes de caza no siempre se producen entre cazadores, también afectan a los ciudadanos en general, como la persona herida por el disparo de un cazador que viajaba en un autobús de línea, o más recientemente, la semana anterior al incidente con Hvala, un cazador mataba a un vecino que trabajaba en sus tierras de cultivo.
Tratar de justificar unos arañazos, como un ataque brutal, tal como ha sido calificado por algunos medios, o de pre-
tender que tras esta acción de la osa Hvala los osos son una amenaza para las personas que utilizan tanto por su trabajo como lúdicamente las montañas pirenaicas, es en compa-
ración con el riesgo que supone la acción de cazar y los resultados de muertos y heridos, una auténtica exageración que oculta la utilización del programa de reintroducción de esta especie en los Pirineos, como arma de lucha política entre sectores enfrentados entre sí.
Lo que realmente es cierto, es que evaluando la situación del oso pardo en Pirineos, la causa clara y contundente de su desaparición, es históricamente la acción directa de la caza y desde que se ha puesto en marcha el programa de recupera-
ción de la especie, el saldo de muertos es claramente favorable al oso.
En todos los encuentros entre hombre y osos conocidos en el Pirineo, tanto en la vertiente española como en la francesa, cuando ha habido un muerto, siempre ha sido el oso. El programa de reintroducción comenzó de nuevo en 2006 tras la muerte en 2004 de la osa Canelle por el disparo de un cazador que tras el juicio fue absuelto (era el padre del alcalde del lugar). Pero años atrás también había muerto la osa Melba muerta en otra batida de jabalí.
Y posiblemente más osos, hoy desaparecidos, hayan muerto por disparos desde entonces y quizá nunca lo sabremos. Tras la reintroducción de 2006, la osa Franska fue perseguida ilegalmente por los ganaderos franceses; acosada, llegó hasta una carretera donde murió atropellada; entonces se descubrió que también había sido tiroteada días antes. Ya sólo quedan 3 ejemplares de aquella última reintroducción y uno de ellos, Balou, está herido por un disparo en una pata durante una batida al jabalí el pasado 7 de septiembre. Hvala es una de las últimas esperanzas que posibilitan la recuperación del oso en los Pirineos españoles.